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jueves, 14 de marzo de 2019

Adiós al pequeño cuervo malcriado

Lo he alargado y alargado durante estos primeros meses del año, pero es inevitable esta despedida. Ya lo pensé, lo repensé y lo volví a pensar. Este blog nació con la ilusión de explotar mis habilidades de escritura, creativas y de sacar de mi cabeza todo lo que tenía atorado: poesías, pensamientos, dolores y amores baratos que me ilusionaban muchísimo y luego me dejaban por la calle de la amargura.

Luego, por ahí del 2014 este pequeño espacio se convirtió en mi diván, en mi terapeuta y mi mejor amigo, es en ese entonces donde escribí muchísimo, pasé por la historia de un ex amor, La navidad invadiendo en septiembre, mi tatuaje de globo de texto, estuve en la FIL del Zócalo, muchas cartas, muchos pensamientos, muchas fotos vaciladoras con los coguorquers, encontrarme a mí misma y no tener miedo a estar sola

Conocí a Alonso en 2015 y de ahí ha sido un compañero de grandes aventuras: fuimos a Perú, Huatulco, Mazatlán, idas al hospital, fuimos a La Mole, adoptamos a Guantes "El bello", ¡nos mudamos!, mucha comida rica, unos kilos de más, pero él me ha ayudado a ser una mejor persona. 

Este blog presenció que empecé a ir a terapia, cambié de trabajo suficientes veces, me he cortado el cabello unas 6 veces desde la creación de este espacio, estuve en box, aquí quedarán para la posteridad todas estas y muchas más historias que han pasado en casi 8 años. Ustedes, sí los que me leen siempre, de vez en cuando hasta los que odian mi blog y lo escriben en los comentarios, han sido testigos de todo lo que he pasado, lo reído, lo vivido, lo llorado, el drama, el amor, la alegría, los platillos, los viajes, mis declives, pero sobretodo han estado conmigo acompañándome en este viaje y es muy triste tener que decirles adiós... 

No me voy del todo. Este blog lo creó una Yoko Be distinta a la que soy ahora. Una Yoko Be que estaba loca, desordenada, entusiasta por la vida, las cosas y, por supuesto, por compartirlas. Ésa chica ya no soy yo, me gusta compartir, pero soy más exclusiva. Últimamente he preferido la intimidad, las charlas de café, la convivencia con amigos, los videojuegos en casa, las noches sin nada qué hacer con Alonso. Pronto volveré en forma de otra cosa, puede ser blog o un programa de radio o, quién quita y hasta en forma de youtuber. Ya les estaré avisando. 

Agradezco infinitamente su compañía, su cariño y que hayan sido fieles lectores. Les apapacho sus cuerpecitos y les mando un afectuoso apretón de nalga. 



Este blog no se cierra sin antes poner una foto de mi amigo Alberto Aceves, quien ha sido testigo de este espacio de drama y de quien jamás puse una foto, pese a que escuchaba mis dramas, incluso antes que ustedes. 

¡Te quiero, amigo!


jueves, 22 de diciembre de 2016

Hablé con alguien de mi pasado y pasó esto...

Hace como tres semanas le escribí a un ex chico con quien salí hace como cuatro años, ni siquiera me acuerdo por qué lo hice, sólo me dieron ganas y dije "chicle y pega lo que le voy a decir" y sí encontré lo que buscaba, que era liberarme de esos sentimientos atorados en mi cogote desde hace mucho.

A "X" lo conocí cuando entré a la Universidad porque es amigo de un par de amigos míos y siempre coqueteé con él sin mucho éxito y sin mucho ahínco, o sea era un sí, pero no y estuvo bien en su momento. No me acuerdo por qué salimos por allá de 2012, nos besamos, salimos un par de veces, nunca se concretaba nada y su falta de decisión me ponía un poco ansiosa y me cansaba.

Luego a principios de enero de 2013, cuando seguía con él me enteré que ya salía con alguien más y eso me partió el corazón por la falta de valor para decir las cosas, por ser tan trapero, rastrero y pocos huevos para decirme las cosas con un total y absoluto: no quiero nada, ya salgo con alguien más, bye.

Pero, nunca fue así.

O al menos no lo recordaba o eso pensé o eso pensamos o ese fue el mal entendido por mi parte.

Cuando le envié el mensaje le dije que por qué me había lastimado de esa manera, si yo quería tener algo chido con él porque me gustaba su forma sensible de ser, de crear y de admirar la belleza en las pequeñas cosas, le reclamé su falta de honestidad al ocultarme que ya salía con alguien más y que eso me dolió mucho, cosa que nunca le dije.

Y él me respondió:

Eso de mi chica ocurrió después de salir contigo. Salía con muchas personas independientemente de saber si buscaban algo más que una amistad. Quizás no hayamos concretado una relación de noviazgo, Yuriko, no obstante eres una gran amiga y un gran ser humano. Gracias por decírmelo, luego de tanto tiempo.

Ahí le di las gracias por haber sido parte de mi vida y compartir esos tres o cuatro meses porque también me ayudaron a ser la persona que soy ahora. ¿Saben qué? Con eso me quedo, con ese gracias y que soy un gran ser humano.

A veces los cierres llegan tarde, pero llegan; ya sea por parte de una misma o en conjunto, pero siempre se agradece cerrar las heridas.


****
Aprovechando, en meses recientes me he encontrado a dos personas bien tormentosas de mi pasado en el metro. Este tipo me saludó haciéndome el signo de amor y paz, yo sólo atiné a hacer pito por imbécil. ¿Qué se cree?

Y este otro bueeeeeno ni me vio, iba leyendo, pero quedó justo frente a mí y me reí. No tiene ni siquiera caso saludarlo jamás en la vida, sólo así de lejos es mejor.

lunes, 11 de enero de 2016

Divagando a esta hora sobre la muerte

La madrugada del viernes murió mi madrina, cercana a mi papá desde muy jóvenes, murió a causa del cáncer. Tenía cáncer en los pulmones y según me cuenta mi mamá ya tenía metastasis. La operaron a finales de noviembre para sacarle agua del pulmón e intentar extirparle varios tumorcillos, pero no pudieron con todos.

Ella, apenas pasando los 50, tenía todos los pronósticos en contra e incluso los doctores decidieron esperar a que su cuerpo se fortaleciera para recibir las quimioterapias de lleno y luchar contra el cáncer... de nuevo.

Cuando tenía como 13 años, a mi madrina le detectaron cáncer de mama. Sobrevivió. Y, desafortunadamente, tuvo que volver a verle la cara de frente y sin tapujos a ese cabrón silencioso que es el cáncer.

Durante seis meses, su familia se desgastó entre idas al hospital, quedarse a hacer guardias, ver segundas opiniones, intentar animarla, apoyarla para que no se dejara morir, pero dejó solo a mi padrino y creo que esa fue la despedida más triste que he visto.

En su velorio el sábado, antes de que la llevaran a incinerar, él se despidió, la llamó "chocolatito", le agradeció tantos años de amor, por su familia y porque le enseñó a cocinar, a ser un mejor hombre. Ahora está solo y sólo esperamos que no muera de tristeza que para él sería fatal con sus infartos previos...

Es una tristeza y odio ser tan blanda cuando veo la tristeza ajena. Me desarmo, se me caen todos los escudos y no soporto ver a un cadáver de frente, me choca que mi mente asocie que ese cuerpo ahí está dormido, en cualquier momento despertará, me dijo. Y no. La muerte es compleja.

Me cuenta mi mamá que el 31 de diciembre con todos reunidos se despidió, uno a uno, igual que el día que murió.

A veces el único consuelo que me queda cuando pienso en ella o en mi abuela o en mi abuelo es que están vagando por el Universo, mirando cómo nos hacemos bolas con tonterías y dejamos de vivir las cosas por miedos y tonterías, ellos sabiendo que deberías disfrutar más y postergar menos. Abrazar más, amar más y enojarnos menos.

Sé que todos vamos para allá, pero ¿tiene que ser tan doloroso...?

martes, 18 de agosto de 2015

El adiós a un amigo, la gran decepción

No sé debo decirle "amigo" porque luego de tan trapera y ruin y cobarde huida no vale atribuirle un adjetivo de tanto valor para él, sin embargo, lo haré por lo mucho que provocó y le quise.


Por alguna razón que desconozco este amigo, llamado Marco, me eliminó de Facebook y me bloqueó de Whatsapp (¡¡me bloqueooooó!!) como si habláramos mucho y muy seguido, en fin... habíamos hablado una semana antes, me invitó un café, acepté, pero a la mera hora no porque quería que fuera a su casa y nel. Me contó que había regresado con su novia y que ahora vivían en Tacuba, cerca de donde vive mi novio, así que se lo mencioné. Le causó sorpresa y me pidió que le contara sobre ese suceso taaaaan iiiiiimportante, pero como no me gusta hablar mucho del tema con quien no se me pega la gana decidí decirle, simple y llanamente, "sí, tengo novio y nos llevamos bien, ¿por qué es tan impactante?".

Después no hablamos. Un día de la semana pasada, que ya olvidé, me bloqueó de las dichosas redes sociales porque pues... quiso y está en todo su derecho, pero que no mame, de menos, que avise así para saber qué hice o qué le dije mal, no sé... Aunque igual era de esperarse, luego de todas la bola de mamadas que hizo a lo largo y ancho de 10 años de "amistad".

Por ejemplo: hace poco más de un año escribí que él había sido la peor cita que haya vivido a lo largo de toda mi vida porque además de que llegó tarde (con justificaciones familiares), yo tuve que pagarle con mis contados centavos de estudihambres el café -caro- que él pidió y lo hice porque era una insegura de primera.

Luego, el año pasado se suponía que queríamos intentar algo, pese a todo, tener ese algo que dejamos inconcluso tanto tiempo. Me dijo que quería juntar mis piezas rotas y apapacharme tanto que todo el dolor, por el que pasaba tras mi rompimiento traumático, se iría con su "infinito amor y cariño". Obviamente no pasó. Primera porque no quise y me sentía mal teniendo una relación cuando me sentía insegura y pachiche y, pa' colmo, con el corazón roto; segunda, él se consiguió rápidamente una novia, su actual y me deprimí un poquito más, por lo que escribí este texto y este otro.

Así que no me perdí de nada. Sólo que caí de decepción tras decepción de una persona que pregonaba ser diferente, anarquista e ir contra el sistema y ser un pobre diablo que no sabe a dónde va, qué quiere en su vida ni es capaz de cumplir promesas simples como... ¡mantener una amistad!

Ojalá, en algún momento, pudiera leer esto y se entere que pienso que tiene muy pocos huevos y su incongruencia es igual de grande que su falta de cojones para hacerle frente a terminar el contacto con alguien y no hacerlo de forma cobarde y baja como Marco lo hizo.

¡Espero que te atropelle un burro y te muerda las nalgas hasta sangrarte!
Foto de marzo de 2008, cuando tuve una muy mala experiencia con él, pero como me gustaba quería una foto con él. ¡Qué oso! 

domingo, 1 de marzo de 2015

Adiós, nalgón...

Sin duda alguna, el viernes fue uno de los mejores días del año y donde pude superar uno de los miedos que más me han afectado en los últimos meses. También cerré un ciclo y pronto abriré otro, donde me esperan nuevos retos, aventuras, personas y crecimiento, estoy segurísima que me irá muy bien.

Todo empezó a la hora de la comida, fuimos a comer y beber cerca del trabajo, el clásico precopeo, con motivo de mi despedida y la noticia que les quería compartir. En realidad, los platillos tampoco fueron cosa de otro mundo, pero sí el precio de la cerveza (dos por 15 pesos), total que nos quedamos ahí un buen rato y nos valió una pura y dos con sal que tuviéramos que regresar a trabajar (aunque la neta yo ya no tenía por qué regresar).



Después fui por mi tarjeta de crédito (ya me vendí al sistema cuando dije que no lo quería hacer porque pienso que los créditos son del diablo, pero ahí me ven pidiéndola sólo porque la necesito para pagar mis viajes planeados y las vacaciones de mis papás) y huí temprano del trabajo y seguimos bebiendo en el lugarcito al que fuimos.

De hecho, ya había cerrado el dueño el lugar, pero nos dejó seguirla y consumirles sin ningún problema.

Con esta canción me hizo llorar César porque es tradición que cuando alguien sale de la empresa se le pone una rolita de José José, a mí me tocó esta:


*****
Después nos fuimos al karaoke Chelato's Bar y continuamos la fiesta chida con todos los chicos, cantamos desde Julión Álvarez hasta Cristian Castro, pasando por Lupita D'Alessio y Yuri hasta las salsas chidas. Ahí Sol me regaló un par de rosas (que no quieren abrir y temo que se secarán muy pronto) y brindamos porque la vida nos juntó y fuimos felices.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Canciones para un corazón roto

Pues estaba haciendo la limpia clásica del Año Nuevo y encontré una lista de reproducción que le entregué a mi tormento del año pasado, antes de irme a mi viaje a Mérida. En el sobre manila le entregué unas cartas, unos poemas que le había escrito y estas canciones con las que me acordaba de él bastante y así fue mi forma de decirle adiós.

Aquí viene desde mi ronco pecho (y en el orden en que se las escribí. Sí, soy una cursi, déjenme).

1- Across the universe- The Beatles


2- Quiero ser- Amaia Montero 


3- Aunque no sea yo- Gastelo




4- Something about us- Daft Punk 


5- Mi vida- DLD 


6- Usted- Diego Torres y Vicentico 


7- Esto de quererte- Vicentico 


8- Contigo- Joaquín Sabina


9- Cobarde- Vicentico 


10- Nadie se queda- Gastelo



Y después de escuchar todas las canciones me doy cuenta que soy una azotada, sentimental y cursi de lo peor. Bueno lo de cursi ya lo sabía. (Lo demás también jaja...). 
Pero... con esas canciones me acordaba muchísimo de él y pues eso fue en octubre-noviembre del año pasado y se las dediqué antes de decirle adiós definitivamente. 

Y ahora sí, quemaré esto último que conservaba de él. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Carta (última)*

Hola.

Sabes, he pensado mucho en escribirte estas líneas durante considerable número de días, pero, por alguna razón, no me fluían las palabras y eso para mí es frustrante. Antes de exponerte lo que quiero, debo dejar en claro que no espero que me respondas y si lo haces qué bueno y si no, no habrá problema. También espero que no te tomes tan a pecho lo que te pondré aquí y si es que algo que exponga aquí te ofende, te ofrezco una disculpa de antemano. Y bueno… no es una “carta” de amor u odio o algo así, sólo es algo que quería decirte y ya. Ya me conoces: soy impulsiva.

Ahora me doy cuenta de muchas cosas y empiezo a ver las cosas con mucha más claridad y entiendo mi posición y la tuya dentro de todo lo que pasó y cómo se desarrollaron las cosas. 

Te agradezco hayas terminado esa “relación” que no nos llevaría a algo bueno por la falta de determinación por parte de ambos y, por supuesto, la poca claridad que hubo desde el principio. Gracias a que te fuiste pude tomar las riendas de muchas cosas que había dejado de lado por mi cariño hacia ti, me uní a proyectos, los cuales no habría aceptado si hubieras estado conmigo, así que por ello muchas gracias.

Acabo de entrar a un nuevo empleo como reportera de negocios y estoy muy feliz. Presenté un taller de creación de medios digitales en la FIL del Zócalo y promocionamos la revista igual en la Feria. Entré a un taller de periodismo narrativo en línea con el periodista chileno Juan Pablo Meneses y me ha despertado la sensibilidad y las ganas de crear más y grandes cosas en mi carrera. También el taller de literatura que fue y ha sido, después de tu partida, como una terapia para mí y mi devenir. Así que en ese aspecto estoy bien. Supongo que seguirás en el trabajo que no te hace feliz… ¿ya te titulaste?

Hace algunos meses, muy reciente a todo lo que pasó, gritaba enfurecida que te odiaba y en realidad lo hice: te odié. Te odié del mismo modo y con la misma intensidad en que te quise. Pero ya no siento esos sentimientos por ti, siento algo de cariño nostálgico, ése que sientes por las cosas que se fueron y que surgen nada más a través de los recuerdos, así que puedes estar tranquilo. No puedo dejar que esos sentimientos me carcoman.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Cuando no es (no fue ni será)

Dicen que cuando no es el tiempo, no lo es y punto.
No se puede forzar al tiempo ni al corazón, nuestros desencuentros nunca encontraron un rumbo fijo y hoy los dos nos vamos. 

Tal vez lo más sano, como siempre, sea conservarte en amistad. Y hasta que la vejez, o la muerte, se lleven mis recuerdos te conservaré como algo lindo, como eso que nunca fue. Como aquello que no tuvo el inicio ni el final que esperábamos. Esto que, muy a mi pesar, no es ni será…