jueves, 22 de marzo de 2018

Diálogo IX: sobre donaciones y ONGs

Ayer salí de una entrevista de trabajo y me fui caminando hacia el Polyforum y ahí en las jardineras de un edificio me quedé sentada, un poco ida y absorta en mis pensamientos, mientras de fondo escuchaba a un chico de playera verde limón explicarle a un chico la "fascinante labor de su ONG". Pensé: antes de que me atore con su discurso, me pondré los audífonos, pero no bastó.

El chico se acercó e intentó hacerme la plática:

- Hola, ¿puedo hablar contigo un minuto?
- Sí, claro.
- ¿Conoces OXFAM?
- No...
(Me explicó qué era)
- ¿Te gustaría donar?
- Te puedo donar con una condición...
- ¿Cuál?
- Tú me donas sangre para un familiar y yo te dono para tu ONG, ¿te parece?
- No puedo, bebí hace poco...
- Yo tampoco puedo donarte, quebré hace poco

El chico sorprendido, me dio la mano y se fue.

lunes, 12 de marzo de 2018

Ya soy toda una señora

Voy una o dos veces por semana al mercado, ya me reconocen mis vendedores de confianza, pero hoy les platicaré del señor de la carne.

El señor de la carne es un hombre de unos 60 años, muy amable, siempre lo veo sonriendo a su clientela y te recomienda algún corte o carne específica para algún guisado, me cae bien, PERO... me dice "señora". 

La primera vez que me llamó así los ovarios casi me estallaron y tuve ganas de darle la espalda con el afán de no comprarle nada en la vida, pero la carne que vende es la mejor de la comarca (y a buen precio #YaSoyUnaSeñora). Lo vi por el lado positivo: tal vez ya está acostumbrado a que todas las que van son señoras-señoras y pues se confundió, ¿no? Es válido. 

Después fui otra ocasión y una señora-señora le dijo "despáchele a la señora", o sea yo, ¡¡a mí me llamó señora!! El señor de la carne me dijo "¿qué va a llevar, señito?", y me resigné. 

¿Ya pa' qué me enojaba en mis adentros? ¿Pa' qué chingados hacia corajes? Ya soy toda una señora, lo acepté. La verdad, no sé cómo sentirme al respecto porque nunca he estado de acuerdo con que me llamen así y también porque no estoy casada (pero estoy juntada viviendo en amasiato) ni tampoco tengo hijos. No sé, no termino de convencerme, pero dejo que el señor y mis vendedores de confianza me llamen como quieran (*sigo pensando...*)

...¿serán las canas? *cries in spanish* 

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jueves, 8 de marzo de 2018

A propósito del 8M: Marie Curie

La neta es que sigo leyendo con tremendo placer y estremecimiento la biografía de Marie Curie y no deja de sorprenderme y volarme la cabeza porque ella SIEMPRE quiso competir a la altura de los hombres y sabía que para lograrlo debía romper barreras muy chonchas de la época, de su país natal (Polonia) y, sobre todo, la pobreza en la que vivía su familia. 
Lo mejor de todo (incluye spoiler): LO HIZO. 

¡Y qué manera de hacerlo! 

Su madre murió cuando Marie era pequeña y desde entonces su familia tuvo problemas de dinero, mantuvieron una vida muy austera y casi-casi ahorrando cada centavo, por lo que aspirar a una vida universitaria digna* era mucho soñar. También tenía limitantes en Polonia donde las mujeres no podían estudiar y si tenían educación media superior lo más a lo que aspirarían era a institutriz (no más).

*Con digna me refiero a que luego estudiaba en una "escuela positivista" donde filosofaban unos cuantos de forma clandestina y con temor a que los mandaran a Siberia o los mataran. 

Su hermana mayor ahorró dinero cuando era institutriz, encontró la oportunidad y se fue a Francia a estudiar medicina. Allá se casó con un médico y logró convencer a Marie de que se fuera con ella a estudiar. Mientras que sí o que no se iba, Marie seguía estudiando química de forma autodidacta a través de libros que tenían amigos suyos, incluso experimentaba en laboratorios improvisados. Ella tenía las ganas de estudiar y lo hacía. 

Cuando al fin decidió irse, se puso las pilas con todo, debió condensar estudios medio superiores y aprender francés en uno o dos años, estudió Física y fue una de las mejores de su clase (y con una de las mejores me refiero a que fue la segunda), y luego se licenció en química y también fue de las mejores de su clase. 

Por sus inquietudes de estudiar magnetismo fue que conoció a Pierre Curie, quien quedó prendado de la fortaleza y determinación de Marie, además de su gran entusiasmo por la ciencia, que fue lo que realmente los unió. 

Marie en un principio no quería casarse con Pierre, pero al final cedió por tener los mismos valores familiares, éticos y científicos. A los dos años de casados, Marie se enteró que estaba embarazada. Tuvo muchas penurias durante el embarazo y casi-casi lo pasó en cama, lo que la dejó exhausta. Sin embargo, su idea antes del embarazo era obtener un doctorado, cosa casi imposible en la época pese a que Francia era liberal no había ninguna mujer doctorada, sólo había una y era alemana. Eso, la adversidad, le daba ánimos e iniciativa para conseguir lo que quería. Incluso para conseguir su meta tuvo que contratar a una nana para su hija, quien estuvo al cuidado, desde muy pequeña, de su abuelo viudo (padre de Pierre) y su nana. Casi casi recién parió no se dio descanso y se puso a estudiar. 

Entonces llegó la investigación de Becquerel a sus manos, quien había usado sales de uranio y notado que emitía unos rayos "raros" y que el sulfato de uranilo y potasio podían reaccionar sin ninguna fuente externa de energía, así que estos descubrimientos fueron los que tomó como tema para sacar su doctorado. 

¿Qué logró con ello? Ella descubrió, con la ayuda y trabajo de su marido, dos elementos químicos: primero, el polonio; y luego, el más importante de toda su carrera, el radio. Y ella fue la precursora de la radiactividad. En sus investigaciones también encontró que la exposición a los rayos del radio de células enfermas y tumorales eran destruidas más rápidamente que las células sanas. ¿Les suena? Sí, es la quimioterapia. 

Como pueden ver me vuela la cabeza cada que leo de su vida. Ella no tenía religión, era positivista y ella debería ser un icono feminista muy MUY cabrón por la sencilla razón de que nunca se vio como menos, luchó desde su trinchera para tener igualdad de condiciones y de trato, rompió esquemas y barreras para su época y pasó a los libros de historia y está en nosotras (sí nosotras) desempolvar su vida y decirle: gracias, Marie, porque conquistaste ese mundo de hombres, porque eres ejemplo para muchas que como tú son tercas y obstinadas en lograr lo que quieren y hasta donde quieren llegar, porque no conociste límites si no metas, porque eres una inspiración para mí. (Les digo me gana la intensidad con esta señora)

Lo único que sí me saca de onda es que esta biografía debería ser obligatoria para todos en la secundaria, nuestro pensamiento cambiaría muy drásticamente sobre que las mujeres son "el sexo débil" (#LugarComún) y que todas podemos lograr lo que se nos dé la regalada gana. ¡Cómo no! 

*levanta su puño orgullosa* 

"En materia de feminismo, como en cualquier otro terreno, Marie Curie rechazaba el compromiso. No tuvo militancia jamás y sabía muy bien que no alcanzaría jamás una situación de igualdad con los hombres si no cumplía las condiciones que le permitiesen rivalizar con ellos con las mismas armas. No debía esperar concesión alguna por su parte y debía desconfiar de los prejuicios." 

domingo, 31 de diciembre de 2017

Fotopost: El 2017 en imágenes

No puedo cerrar este año sin hacer mi clásico recuento del año basado en las fotos que tomé o tomaron a lo largo de esta aventura de 365 días, aunque sólo será de una parte.

Enero:

Este año iniciábamos así: a besos. :D

El gato Guantes se ganó mi corazón aún más durante este año, tengo muchas fotos de él y de Aloari.
Los amo. 

Esa foto es de la noche en que Alonso me propuso vivir juntos.
¿Se puede considerar como la primera foto familiar? 
Febrero:

El mes de cambios muy cabrones. Tuve todo el mes para empacar, tirar basura, sacar recuerdos, llorar con mi mamá y estar toda sentimentalosa porque ya iba a dejar el nido (#LugarComún).

Celebrando el cumpleaños de Elisita, quien sigue presente en mi vida y es una de las mujeres que más quiero y valoro tener en esta vida loca.

Marzo:

jueves, 23 de noviembre de 2017

Díganme mamona, pero...

Durante muchos, muchos años (si no es que siempre) yo he buscado a mis amigos, a esas personas que me importan, ésas que tras meses y meses sin una llamada, un mensaje, un meme o un "algo" por cualquier medio, yo los busqué para saber cómo estaban. Yo era de ésas que rogaban para verlos, los cazaba por si estaban en el DF (para mí sigue siendo el DF, se jode Mancera) o si estaban cerca de la casa o si tenían algún tiempo libre y pues luego me dejan en visto.


Me dicen "sí, hay que vernos", pero no me dicen cuándo. Me prometen cual Peña Nieto y no veo nada claro.

Y pues como ya me cansé de sus largas durante años, no de uno, no de dos, no de tres, sino de un buen de amigos pos mejor ya ni les pido un espacio de su tiempo porque nomás me batean.

Una como quiera, ¿pero y los niños?

Ya me voy, estoy bien dramática.

domingo, 19 de noviembre de 2017

¡Bienvenidos sean esos 28!

Cumplí años el lunes pasado, o sea el 13 de noviembre, fueron los 28. Me fui al mar con el novio a pasar allá mi año nuevo, ¡estuvo bien padre! Mientras estaba allá pensé en que hace 3 años escribí esto y esto donde dije que ya daba el viejazo y estaba cerquitititas de los 30 y me reí (mentalmente, cabe aclarar) porque ahora sí estoy más cerca del "tercer piso" (#LugarComún), más cerca de ser oficialmente una chavorruca en potencia, sin embargo no me siento así, o sea no me estoy azotando por ello.

Lo cierto es que estoy pensando más cosas de adulto, tipo mi declaración del SAT o en el futuro, el establecimiento, cosas a largo plazo, el negocio, el ahorro, la afore, la vida con el novio, las cuentas que no se pagan solas, mi deuda (que pinches crece) con el banco, no quemarme de más para que no me salgan (más) pecas en los hombros, evitar las manchas por el sol, intentar comer más sano (aunque me gana comer los taquitos del mercado y tomar coca), intentar (sin mucho éxito) hacer ejercicio y ya no subir de peso y cosas del estilo. No me preocupa hacerme vieja, o sea no me apura llegar a los 30... quizá lo que me apura un poco es llegar a esa edad y no me sentirme bien ni plena con lo que hago laboralmente.

Por otro lado, celebrar los 28 en el mar, tener un amanecer precioso y dormir arrullada por el sonido del agua durante una semana fue maravilloso. Dejé ir varias cosas, las dejé en el mar. Pensé en otras que voy definiendo y abracé la vida, mi vida, con amor, esperanza y fe. Me debo tener más fe, me dije. Debo confiar más en mí.

Pensé que no me vería mal usando un bikini, que sí me quiero pasear por una playa nudista (me quedé con las ganas), que si viajo no tengo por qué limitarme al probar la comida, aunque sea exótica; que las crudas y desveladas ya no son las mismas que a las 21, pero que ya no soy esa chica sin fe para sí misma, o aquella reventada, desorientada y tristona que era a mis 23 ni esa chica sin esperanza para los demás a sus 25.

Soy otra, pero soy la misma, supongo que de eso se trata cumplir años, de evolucionar como Pokemón, de guardar todo lo bueno en los cimientos e ir moldeando esta casa que cambia con los años para bien (o para mal, según sea el caso).

¡Felices 28 rodeados de gente hermosa que me quiere!

PD: No puedo no ser feliz cuando estoy tan rodeada de amor y cariño, eso es, sin lugar a dudas, un GRAN regalo. Soy muy afortunada por tenerlos a mi lado.


domingo, 12 de noviembre de 2017

Ahí nos vemos, mijos

Me les voy. Adiós, no me extrañen.
Me les voy a celebrar mis 28 años sufriendo horriblemente en la playa, rodeada del sonido de las olas, bebiendo una cerveza en mi balcón con vista al mar y comiendo mariscos.

Estoy contenta, demasiado. Este es el mejor regalo de cumpleaños.

¿Cuándo es mi cumple? Mañana. Feliciten a esta muchachita caótica.

Los quiero, chao.