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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Pensando en la profundidad de la vida

Hoy mientras esperaba que mi psicóloga terminara su consulta, me puse a observar todo lo que tenía en su sala de espera, es tranquila, pequeña, cálida y acogedora, no tengo muchas oportunidades de estar ahí porque siempre entro directo, pero vi un cuadro de Daniel (de Daniel El Travieso) abrazando a Rudolph (¿si se llamaba así?) y le decía "Tú eres mi mejor amigo" y pensé inmediatamente en Lany.

Luego miré frente a mí se encontraba una fotografía que decía "Desierto muerto" y pensé ¿le dirán muerto porque ahí no hay vida? Justo ahí fue donde saqué esto: 

La naturaleza es tan sabia y caprichosa que hasta en los lugares más extremos e insospechados se da vida, se adaptan, se transforman, aunque diferentes son sistemas que guardan similitudes porque albergan eso: la vida. 

A veces creo que pienso cosas muy produndas… ¿no? 


miércoles, 12 de octubre de 2016

El poder sanador de Luismi

Como dije en entradas anteriores, he tenido días pachiches sintiéndome pachiche por cosas pachiches que bien puedo arreglar, pero no todavía porque #SecretoDeEstado. Y heme así, moqueando durísimo cada que me entra la nostalgia.

Pero.

"Descubrí" las canciones del Luis Miguel de los 80 y me levantan bien cabrón el ánimo, supongo que es el ritmo propio de la época y las letras y que sus rolas eran más movidas que sus boleros. Me ponen feliz por alguna extraña razón. #CosaInexplicable

Confieso que no me gusta nadita cómo canta o interpreta, su voz me molesta y me parece muy cursi (aunque para cursi me pinto sola). Tal vez sea mi estado debilucho el que me hace ver en "Isabel" o "Cuando calienta el sol" una chispa de felicidad, alegría y buenaondez que me hacen las mañanas.








¿Ya van a llamar al doctor? ¿Esto es normal? Ya me perdieron...

jueves, 5 de mayo de 2016

Cosas chidas que pasan

Advertencia: Mi unicornio con los colores del arcoiris es quien escribe este post.

Estas semanas tras renunciar a El Universal, irme de vacaciones a Perú, regresar y no tener chamba, extrañar los taquitos al pastor y de tripa bien dorada, y buscar qué chingados hacer con mi vida profesional, me han pasado cosas bien bonitas, agradables, chingonas que llenan a mi corazón de felicidad. Mi alma es, a veces, un esponjoso algodón rosa porque #québonito. *Sale corriendo mi unicornio en un prado de flores hippies* (porque las flores son hippies ja). 

Debo admitirlo: me encantan las cosas que han pasado. ¿Como qué? Pues verán: 

- Re descubrí el placer de descansar los domingos. Pasarla echada hasta la 1 de la tarde y no bañarme hasta quizá las 6 o no bañarme... 
- Pasarla con mi familia, disfrutarlos, comer, reír, platicar, desayunar y pos... nomás estar ahí con ellos. Está bien chido. 
- Hacer planes para irme a vivir sola (y ver depas <3). 
- Tener ofertas muy chingonas de trabajo, nomás falta decidirme y tomarlas. 
- Aprendí a hacer crema de espinaca y pan de elote. 

Gracias Universo, gracias Abue, gracias Vida (así todo con mayúscula). 

Imagen: Sara Herranz Illustration

miércoles, 25 de febrero de 2015

El reiterado gusto por bailar en chones

Luego de que ayer me azoté horrible y la tristeza me invadió, decidí poner mi lista "Pa' bailar en chones" y relajarme un poco como tiene mucho tiempo que no lo hago bailando con poca ropa, al fin que ya me lo permite el calorcito que se empieza a sentir, así que: fuera pantalón, apreté play y adiós tristeza azotada.


(A veces me pongo bien heavy al bailar que hasta me subo a la cama, así como en el vídeo...).

Fui feliz hasta quedarme dormida y hoy como nueva. :D

jueves, 4 de diciembre de 2014

Encuentros inesperados...

Yo siento que a todos nos pasa que de pronto vamos caminando por la calle y zham nos encontramos a un amigo que tenía rato que no veíamos, hablábamos o nos encontrábamos por las calles de la ciudad. Pero me tiende a pasar muy seguido como con Gabriel que nunca pude verlo así formal (porque llegué tarde y me sentí mal por eso cuando él sí pudo, en fin...) hasta que me lo encontré en el camión rumbo a mi casa: se le descompuso la moto y andaba en la limosina colectiva de la ruta 57, ya saben cosa rara. Los azares azarosos del destino.

El caso es que hoy me encontré con Eduardo, un compa de la prepa con quien ni me iba ni me venía (y creo que era mutuo por aquellos años, cada quien andaba en su pedo, pero siempre fuimos muy cordiales y cuando había oportunidad, digamos que... charlábamos lo indispensable para la comunicación adecuada), y teníamos un trato cordial en las clases, nos veíamos y el clásico "hola, ¿cómo estás?" no nos lo negábamos. Sin embargo, creo que, extrañamente, es un chico al que me da gusto encontrarme por la calle porque, quizá, sucede de maneras misteriosas... (uy, el coco jajaja).

Pues sí: me lo he encontrado en el Palacio de los deportes, después de aaaaños de no vernos, me lo he topado en el metro, en la calle y hoy en la Estela de Luz y me dio mucho gusto verlo (si lees esto es verdad, chavo, me caes muy bien, inspiras buena vibra). Platicamos brevemente: que cómo estás, que qué haces, que esto y que lo otro, que si sé de algo que necesitas te aviso... ya saben, lo normal.

Aunque lo que más me extraña de todo, son las formas misteriosas en que se mueve el destino, es decir, si no me hubiera llevado chido con él, no lo habría agregado a Facebook, y si no lo hubiera tenido como amigo no habría encontrado a Marco y sin encontrar a Marco e interactuar con él y darme mis besos (hace un par de meses atrás jojo) no me habría acordado que él fue una de mis peores citas ni habría escrito esto otro.

Entonces, todo tiene una razón de ser. Además de la buena vibra de Eduardo y su buena ondez y esa sonrisa que te alegra (o bueno a mí me alegra y no me gusta pa' que luego no empiecen a hacer chismes), los hilitos del destino nos llevan a personas que queremos y poner un punto final o escribir una historia.

Y ahí está el sentido de esta vida.

¡Zham! Qué miedo, pero qué vacilador. (Supongo...)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

25

Estoy demasiado cansada, agotada, aburrida. Y todo, todos, me parece extraño. He tenido mareos por no dormir bien. He tenido mucho trabajo y responsabilidades que si bien no me gusta tener, ahí están y son mías porque soy responsable de ese trabajo. Tengo pendientes colaboraciones. Ojeras, cansancio y muchas ganas de dormir. 
Creo que los 25 no me sientan muy bien o aún no me acoplo a ellos. Aún me cuesta trabajo aceptar que le tengo un pánico terrible a los compromisos, que no me gustan las etiquetas y que no sé qué diablos quiero en el plano amoroso en este momento... ¿una relación formal?, ¿un noviazgo?, ¿un free?, ¿un amigovio?... no lo sé, se me dificulta saberlo. Ya ni siquiera quiero o deseo planear cosas ni momentos ni escenas ni viajes... a veces es mejor vivir como viene la vida y dejarte sorprender. 
Estoy demasiado apática estos días, estas últimas semanas, no me sientan bien las responsabilidades... 

Lo bueno: tengo una cita el sábado con el muchacho que me gustó de mi fiesta. Estoy emocionada. 

(Ya mejor me voy a poner a trabajar, que luego me estoy quejando que pierdo el tiempo jejeje). 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Yuriko en el periodismo narrativo

Les vengo a presumir que ya estoy inscrita for-mal-men-te en el Taller Online de Periodismo Narrativo de Escuela de Periodismo Portátil, el cual será impartido por Juan Pablo Meneses.

Estoy muy feliz porque, aunque me quedé sin mis ahorros, yo me lo pagué y tendré, durante dos meses, la oportunidad de aprender, absorber y crecer en este camino que me he propuesto tomar (ya me puse muy solemne) en cuanto a mi carrera.

Sin duda, serán dos meses de mucho trabajo, pero con harta satisfacción. Entre el trabajo, las colaboraciones para Marnuj, el taller de literatura, el blog y este nuevo taller tendré que dividir mis tiempos, así que estaré ocupada, MUY ocupada y no por eso dejaré de publicar. Ni crean que los voy a abandonar, corazones de bombón.


Anden, denme una sonrisa, estoy feliz. 

martes, 12 de agosto de 2014

Ciao, Robbin



Creo que nunca había lamentado tanto la muerte de algún actor, sin embargo ayer mientras navegaba aburrida por Facebook me apareció la noticia de apenas dos líneas donde explicaban que Robbin Williams había sido encontrado muerto en California e investigaban un probable suicidio. La sangre se me heló y, por un par de segundos, el mundo se detuvo o alentó su terrible paso.

Mi sensación fue equiparable a la que viví cuando me enteré que Michael Jackson había muerto. Pocos seres pueden darnos una muestra de inmortalidad con su simple presencia. Robbie Williams fue uno de ellos, un gran actor, un comediante y un genio.

Sin temor a equivocarme, me atrevo a decir que Williams marcó mi infancia y la infancia de mis amigos. Nos regaló carcajadas y esperanza. ¿Quién regala esperanza hoy en día? Nos obsequió personajes invaluables.

martes, 5 de agosto de 2014

Augusto, my love

¡Agosto ya llegó, ya está aquí! *se pone a bailar*
Es curioso, pero siento que este mes traerá muchos cambios, el cierre de algunos ciclos, es hora de proyectos, de volar más alto y luchar por esos sueños que dejé en el perchero de mi habitación.

Me gusta agosto, me gusta cómo se siente. Es como si en automático se hubieran ido algunos fantasmas que me atormentaban con sus recuerdos cada noche, empecé con una nueva vibra, renovada, reluciente. Empezaré a dejar el equipaje que ya no me sirve para andar más ligera, demasiado equipaje jode la espalda y no ando de humor para tener una hernia discal (toco madera, toco madera…).

Ya mero se termina el año. Ya está más cerca mi cumpleaños. Mis 25 otoños. ¡Veinticinco!, ¿ya es momento de preocuparme por las arrugas? Al fin pude visualizar y concretar el nuevo tatuaje, sólo falta ir con la tatuadora a platicarle la idea, en dos meses será un hecho (bueno si todo marcha bien). Volvieron las ganas por los proyectos, por comerme al mundo.

Recibo bien a agosto, es el mes del cambio. Es un mes ideal para ya dejar ir, liberarme y volver a sentir.
Agárrense que nos vamos recio, chavos *tonito norteño*

****
En otras noticias:

Manatí se quiere hacer mi amiga, pero yo no quiero (fuchi) *puchero*. 
Hoy coqueteé con un chamacón guapetón, mi debilidad son los hombres de barba cerrada, además la tenía bien cuidada (lástima que sea Godín), mañana le preguntaré su nombre.
No vuelvo a comer donas del Seven, ayer me comí una y me hizo daño. Además del remordimiento por sucumbir ante esos placeres bien culposos (¡soy una gorda!).

Hasta aquí mi reporte, Joaquín, vamos contigo al estudio.  

*entra No volveré de Chavela Vargas* (es la que estoy escuchando *se echa un shot de mezcal*)


jueves, 5 de junio de 2014

Cajita para los patos

Ayer mientras estaba en Centro Comercial Santa Fe, siempre intento entrar a Mascota para poder agarrar algún perrito o conejo, también para babosear los artículos para perros –con tanta cosa novedosa que hay ya– y así darme una idea para después comprarles algo a Lany y Yadira, no ahí porque es carísimo, pero sí en otro lugar.

Total que estaba acariciando un conejito y se acercan un tipo y una tipa “bien” –ropa de marca, presunción al por mayor y el clásico acento de papa en la boca– a agarrar al perrito que unas trabajadoras de la tienda tenían suelto y empezaron a preguntarle: “¿qué raza es?, ¡ay, está divino!, ¿cuánto cuesta?” Acto seguido pasaron a ver a los conejos y patitos (donde yo me encontraba) y le preguntaron:

- ¿Cuánto cuestan los patos?
- 83 pesos.
- Genial y ¿ellos dónde viven?, ¿en una caja?


Quería tener un revólver o un cuchillo, me dieron ganas de matarlos. ¿Una caja?, ¿en serio? Quisiera que esos niños “nice” vivieran en una pinche caja para que sintieran lo que un pato sentiría viviendo así. Aún sigo molesta. Es indignante que un ser racional pueda creer que un animal no es digno de vivir bien y con libertad. 

jueves, 15 de mayo de 2014

Curiosidad porno

¿Todavía existirá ese tabú por parte de las mujeres hacia el porno? Pues entonces me di a la tarea de investigarlo exhaustivamente, la respuesta es: no, al menos no en mis amigas.

Hice unas preguntitas a mis contactos femeninos de Facebook sobre el porno: ¿qué tipo de porno ven?, ¿con qué frecuencia?, y ¿qué no les gusta?

Pensé que nadie me iba a responder por pena o algo mas no fue así. Algunas chicas respondieron y uno que otro hombre metiche opinó al respecto. Si bien no me sorprendieron mucho las respuestas en general, sí las cuestiones particulares que destacaron y que a continuación reproduzco:

Jeremy : ya quiero leer las respuestas si es que las publican y no te mandan inbox.

Cezz: No me late, se me hace algo exagerado y sin sentido, como que le quitan lo especial e interesante al acto.

Lia: Yo sí lo veo y me gusta, aunque no con tanta frecuencia (definitivamente no una vez a la semana). Pero todo depende de qué tipo de porno, ¿no? Pa' todo hay gustos. Por ejemplo, a los hombres les fascina el POV (Point Of View), a las mujeres generalmente nos parece grotesco. Pero así como que pueda decirte propiamente un género preferible, pues no jajaja.

Estela: ¡Sí! Tal vez una vez al mes o algo así, pero me gustan los que no sólo se enfocan en el "in-out,in-out", me gustan los que contienen un poco de preámbulo, los que comienzan con un masaje y los lésbicos sin juguetes sexuales.

Quirino: Me gustó tu pregunta-debate

Gabriela: sí he visto... ¿Qué tipo? Porno hetero donde sólo participan dos (no me atrae ver porno homo ni ver a más de dos personas involucradas). A veces me gusta, a veces no… prefiero el hentai hetero.

Vero: pos ahí te voy: trato de hacerlo en pareja, y creo q soy muy selectiva aunque no sé bien de géneros, si es que los hay, para mi gusto no debe ser algo como muy de siempre, busco algo "bueno y bonito" que me agrade.

Ross: Tampoco es de una vez a la semana, pero bueno, lo que odio del porno es que terminen casi SIEMPRE en la cara de las chicas. Soy abierta a todo lo demás.

Gabriela: otra cosa que quisiera ver del porno es que mostraran más piel de los chicos, casi todo el desnudo es de las chicas y de los chicos sólo su miembro.

Veka: Sí. La verdad rdad es cuando se me antoja ver y más que porno de imágenes de desnudos me late más lo artístico y que se vea muy sexy a veces incluso con ropa dejando algo a la imaginación como que se me hace más llamativo.

Karol: Una vez a la semana no, pero sí he visto. Soft, más bien, con más historias porque la otra es muy aburrida. Pero no más de, mmmm, unos 20 minutos. También me aburre después de eso.

Jorge: No lo sé. Me parece que el tema en sí es complejo porque 1. Sí ha existido una sistemática objetivización de las mujeres, pero ha sido porque el porno, como tal, ha estado dirigido desde siempre a los hombres. 2. El hecho de que el porno sea preponderantemente un producto dirigido a los hombres, hace que se enfoque en todas aquellas acciones que inciten el deseo en su target, lo que incluye prácticas como el bondage, en la que la mujer -en ocasiones- somete a uno o varios hombres a tortura física y verbal.  Dado que el porno se trata de una estimulación visual preferida por los hombres y no una más compleja, que incluya el resto de los sentidos, preferida por las mujeres -este tópico (la estimulación por género) por sí solo podría ser parte de un debate distinto-, tendríamos que definir qué tipo de porno le gusta consumir a las mujeres, previendo que les guste consumir porno.

Sara: Sí hay porno hecho por mujeres para mujeres. Incluso hace "poco" hubo un festival en el CCU justo de esas pelis. El porno queer es otra opción no meto-saco-meto-saco. A mí me gusta ese porno. Y también el que tiene algún preámbulo. O donde las chavas no se ven operadas o que están sufriendo, o donde simulan que son cámaras escondidas, muy voyeur el asunto... Y así. ¡Besos!

Ángel: Lo que me queda claro del porno es que hay, literal, para T-O-D-O-S los gustos. Para los y las que les gusta que terminen en la cara, para los y las que no, etcétera. Como bien dijeron, sólo es de buscarle.  

Sara: Coincido con Ángel. Hay para muchísimos gustos, creo que trasciende lo de para hombres o para mujeres. Quizá, si se buscara "innovar", estaría bueno incorporar actores más parecidos al promedio y menos parecidos a muñecos o muñecas inflables...  

Miguel: Me meto comentando algo que no sé si te sirva para algo: a mí me gusta con preámbulos largos y donde se vea un juego de seducción, por cualquiera de las partes, no de que lleguen a agarrar de todo. Ya cuando pasan al acto, me salto al final, jajaja

Alegría: Sí muy seguido ¿"tipo de porno"?, ¿de las 168 subcategorías quieres que te ponga las que sí veo? Todas.


Y ahora sí como dice Indio (la cerveza): la cosa es buscarle, porque para todos hay y pues si les gusta el frijol, pos van. 

viernes, 11 de abril de 2014

Las mujeres de mis ex

No sé qué diablos les pasa que esas mujeres locas me buscan. Dicen que lo que no fue en tu año, no te hace daño; pero ellas se empeñan en buscarme por mis redes sociales y mandarme fotos de alguien que, en lo personal y emocional, ya no me interesa en lo más mínimo.
A veces me pregunto ¿por qué?, ¿acaso tienen mierda en la cabeza?, ¿qué les hace investigarme, encontrarme, agregarme y después postear fotos "románticas" y sumamente cursis de mis ex fracasos amorosos? Lo desconozco. Yo no tendría tiempo para investigar a las ex novias, además me daría flojera, pereza o qué sé yo porque así como una emoción recóndita y excitante por hacerlo no siento, al contrario.
Ojalá algún día ellas entiendan que si no funciono con ellos es porque sus defectos fueron grandes con sus patanerías, sus celos y sus opresiones. Que mis defectos fueron grandes para ellos con mis manías, mi libertad y mi rebeldía. Que quizá no nos entendimos por una diferencia enorme de edad o porque soy una loca impulsiva que no entiende de razón cuando se trata del amor... en fin, el mundo está loco y una mujer demente y enamorada es peor. Sólo espero librarme de esa estúpida mala suerte que me corretea desde hace años.
Vive y deja morir, decía Alexis. Ahora lo entiendo. Ojalá esas locas mujeres, las actuales novias de mis ex dejen de buscarme, déjenme vivir...

martes, 25 de marzo de 2014

Pude ser yo

Cada que escucho que una niña o adolescente están desaparecidas/secuestradas me pongo a pensar que pude haber sido yo una de ellas o que quizá mi prima pudo serlo o alguna de mis amigas.

Tal vez pude ser yo cuando tenía 11 años mientras caminaba con el uniforme de la secundaria hacia la papelería al lado de mi prima, cuando se nos acercó un tipo en su auto a preguntarnos por una dirección mientras él se masturbaba sin darnos cuenta hasta que levantó la cadera.
Me asustó tanto que no permití que ningún hombre me tocara hasta un par de meses después, me borró la sonrisa por varios días, conocí la desconfianza y fue el primer paso para conocer la peor cara del género humano.

O pude ser yo a los 13 años cuando caminando hacia el mercado con un grupo de chicas, un tipo nos empezó a seguir en su auto para toparnos con otro más. Jamás he podido explicar cómo, de qué manera fue que nos zafamos de esa situación, cómo fue que huimos de esos dos bribones.
Aún recuerdo el dolor de estómago que me dio después. Aprendí a no caminar confiada por la calle.

Sí, pude ser yo a los 14 años cuando un tipo en la secundaria me encasilló y empezó a tocarme los muslos mientras intentaba besarme a la fuerza. Me clavé la idea de que nadie me tocaría sin mi permiso, me obligué a aprender a defenderme, a golpear.
O quizá a los 16 cuando me corretearon para asaltarme. Tal vez al usar falda, vestido o sólo salir a la calle, andar por las noches sola y que me insulten.

No sé, me pongo a pensar que pude ser yo una adolescente secuestrada, pérdida. Pude ser yo o tú quienes jamás pudiéramos regresar a casa. Me pregunto ¿cuántas más han pasado por algo similar?

viernes, 21 de febrero de 2014

Catalizador

Miro las luces de la ciudad, las luces neón, las de color, las blancas y las que producen sombras obscuras, tan obscuras como el dolor de tu ausencia y tu presencia.
Paso calles, avenidas, callejones. Viajo por casi toda la ciudad y no te encuentro en ningún rostro de los que abordan el camión. No, tú ya no existes, te has ido, pero aún queda algo cerca del camino, tu recuerdo.
Tomo pastillas para olvidar cada parte de tu rostro dorado, de tu cuerpo, para borrar el timbre de tu voz, de tu risa.
Sacaré mis ojos para no verte jamás en las fotografías, no reconocerte en cada persona, no perderte entre mis anhelos y, así, te atraparé en mi mente.
De pronto te volviste el más bello desastre de mi vida porque eres mi vena, mi arteria, mi cabeza, mi corazón, mi dolor; eres la ausencia, la demencia, la elocuencia, mi rareza; eres lo desgarrado, la herida, mi sanación.
En cada uno de mis recuerdos me veo extrañándote en medio de la pista vacía, obscura, esperando que vengas y tú no llegas. Me hallo dando vueltas sola; sola bailando un vals desgarrador, solitario. De terror.
Eres la vena. Eres el dolor. Eres la herida. Eres el catalizador.
Eres todo... hasta el alcohol barato para olvidar quién eres tú.
... Y las luces no paran de brillar, sus destellos ¡no, no! No dejan de hacerlo... ¡debo irme!

[Escrito en 2010]

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Cosas que uno piensa cuando está fuera de casa

Total, venía en Paseo de la Reforma y empecé a reflexionar sobre las cosas que uno hace para convencerse a sí mismo del amor, del cariño o de las cosas que uno pasa en la vida. 
Tenemos esa detestable costumbre de argumentarle a los demás la forma de pensar, de sentir o de vivir los momentos con nuestras parejas o familias; es decir, tendemos a explicar con bolitas y palitos las cosas que vivimos para que el otro en cuestión entienda que el morro con quien salimos sí nos gusta o sí nos lo queremos tirar o sí nos hace gritar en la cama o sí nos provoca placer… o sea, queremos explicarle a todos lo que, quizá, no entendemos o sólo para entenderlo cabalmente. 
¿De dónde me surgió la idea? Pasaba cerca de la glorieta del Ángel y un chico le dijo a otro: "es el güey con el que dices 'no sólo quiero voltearlo y darle con todo, es algo más…', ¿me explico?". 
Entonces, por qué intentamos que el otro entienda lo que es para nosotros una sensación. Por qué queremos insistentemente repetirnos que sí amamos al otro y tenemos que predicarlo con todos y por cualquier motivo. Por qué necesitamos expresar con razones aquello que no entiende argumentos. 
Tal parece que muchas personas lo hacen o lo hacemos para autoconvencernos; para convencer a la sociedad que estamos felices, que vivimos o sentimos. Para hacernos creer que sólo así estamos sintiendo; que sólo de esa manera demostramos que estamos vivos en esta sociedad. 

Y a mí ya me caga demostrar cosas y más a la sociedad… 

sábado, 3 de agosto de 2013

Mis razones…

Me he ganado la fama de ser una soltera sin remedio, coqueta por excelencia y cabrona; pero ninguna es cierto porque tengo mis razones para estar soltera. Es cierto soy coqueta y también soy cínica y sin embargo me gusta enamorarme sentir esa emoción e ilusión.
Una de mis grandes razones para no establecerme en una relación es que me gusta la libertad que tengo. Sí, me encuentro en un momento de mi vida donde no me gusta dar razones a nadie, y menos a un novio celoso o posesivo. 
Otra es que no deseo complicarme con problemas amorosos porque me quiero enfocar en mi carrera, ya si la vida me sorprende en el camino no me voy a oponer. 
No me siento lista para atarme a una relación estable, sigo trabajando en mi miedo a los compromisos. 
Y lo más importante: no he encontrado a alguien que se arriesgue a conocerme de verdad, que me haga bajar mis barreras ni que me enamore. No ha llegado un hombre con iniciativa y sincero, congruente con lo que dice, piensa y hace. 
No quiero un ideal, no creo en eso; estoy consciente de los defectos y también de las virtudes… 
En fin, creo que no me ha llegado el chico con quien pueda hacer acuerdos. 
¡Ya llegará en su momento!