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lunes, 22 de octubre de 2018

Mazatlán

Hace dos semanas estaba en la playa, sin padecer el frío de la ciudad, despertando con el sonido de las olas del mar rompiendo en la arena, descansando todo el cansancio acumulado y la tensión que guardé durante cuatro meses. La tristeza se fue. La desesperación se me curó en el agua salada.

Mis ojos se maravillaban diario al mirar, hipnotizada, las olas romper. Las olas bravas, oleaje fuerte del mar del Pacífico, sonido que arrullaba mi mente, la calmaba. 

Mazatlán fue un lugar sanador donde encontré sanación, las distancias cortas, su comida, la belleza, la gente y la cerveza al por mayor, por doquier para quitarse la sed. Amé el aguachile, el atún y los camarones más ricos que he probado en la vida. Rompí la dieta, y es que fue inevitable no hacerlo, no pensar en si eso tenía mucha grasa o no, que si los carbohidratos, que si las proteínas, que si las porciones... ya tendría tiempo para pensar en eso. Rompí la dieta y lo hice bien. Comí delicioso y no me puse restricciones (bueno, la única fue comer hasta estar satisfecha). Caminé mucho por el malecón, por las calles de la Zona Dorada, por el Centro, por el mercado, por sus calles bañadas por el sol y sus vendedores de tours al por mayor. 

Disfruté estar ahí. Alonso y yo nos agradecimos por todo: por la vida, la salud, los planes, las alegrías, estar juntos, ser una pareja, por formar esta pequeña familia gatuna, por superar las tristezas y por ser fuertes. Le dimos gracias a dios, a la vida, por seguir aquí, disfrutando, disfrutándonos a cada momento y cada cosa. Apreciamos ser buenos compañeros de viaje y disfrutar, amar la comida a cada lado que vamos.

Me quemé las plantas de los pies con la arena, me bronceé lo suficiente, me picaron mosquitos al por mayor, nunca falta el golpe, moretón, de cada viaje (mi torpeza no perdona), me traje un kilo de más y, como siempre, mi cabello fue un relajo, pero por primera vez en la vida, me hice dos trenzas desde arriba, aunque me terminaron doliendo los hombros (*inserte risa socarrona*). 

Sin duda, Mazatlán fue maravilloso y lo disfruté con el alma y el corazón. 

Foto: Yoko Be

miércoles, 8 de agosto de 2018

Viajar sola por el mundo

En mis 28 años, pocas veces me he atrevido a viajar sola por México (o por el mundo) y es que mi mamá siempre me recomendó ir en bola para evitar los peligros. ¿Peligros de qué? Es evitar que alguien se aproveche de ti.

Desde que entré a la adolescencia, medio mundo me recomendó nunca decir que estaba sola. "Si te vas a vivir sola, nunca se lo digas a nadie, di que vives con tu novio, tu primo, tu hermano, nunca digas que con otra mujer", "si viajas sola, nunca digas que vas sola, di que esperas a tu novio, tu primo, tu tío", "si vas sola a un bar, di que esperas a un amigo, un primo, a tu novio, a tus amigos", "si vas al baño y no terminaste tu copa, pide otra, no vaya a ser que le hayan echado algo", "pide siempre que te abran la cerveza frente a ti". 

Mis padres me empezaron a dar pruebas de alcohol cuando era adolescente y no por irresponsables, sino para que reconociera sabor y olor y me alejara en caso de que percibiera algo raro. Por supuesto que me sirvió. Odio las barras libres porque reconozco el alcohol adulterado y lo he comprobado en más de una ocasión con personas ebrias y estúpidas a los dos tragos. Todo son recomendaciones y, de algún modo, te sirve. 

Cuando viajé a Playa del Carmen recuerdo que el primer día, una amiga y yo fuimos a comer (viajábamos solas), un chico del restaurante empezó a coquetear con ella y le preguntó "¿vienen solas?", me apresuré a responder: "no, vinimos a visitar a un tío, nuestros primos nos alcanzarán en el malecón". No volvió a hacernos la plática. 

Ella me preguntó el porqué respondí eso. Fue sencillo: nunca digas que viajas sola. Si nos preguntaban, ambas mentimos un par de ocasiones, no admitimos que viajábamos solas por seguridad. 

Hoy en la mañana desperté consternada por la noticia de otra mujer asesinada mientras viajaba sola. ¿La respuesta? Como siempre fue culpa de ella por no ir acompañada de un hombre. Es horrible pensar que ningún sitio es seguro, que ninguna está a salvo ni puede realizar sus sueños de viajar por el mundo porque puede ser asesinada brutalmente y luego juzgada por la sociedad. 

Me entristece que no podamos ser mujeres libres...


domingo, 31 de diciembre de 2017

Fotopost: El 2017 en imágenes

No puedo cerrar este año sin hacer mi clásico recuento del año basado en las fotos que tomé o tomaron a lo largo de esta aventura de 365 días, aunque sólo será de una parte.

Enero:

Este año iniciábamos así: a besos. :D

El gato Guantes se ganó mi corazón aún más durante este año, tengo muchas fotos de él y de Aloari.
Los amo. 

Esa foto es de la noche en que Alonso me propuso vivir juntos.
¿Se puede considerar como la primera foto familiar? 
Febrero:

El mes de cambios muy cabrones. Tuve todo el mes para empacar, tirar basura, sacar recuerdos, llorar con mi mamá y estar toda sentimentalosa porque ya iba a dejar el nido (#LugarComún).

Celebrando el cumpleaños de Elisita, quien sigue presente en mi vida y es una de las mujeres que más quiero y valoro tener en esta vida loca.

Marzo:

domingo, 19 de noviembre de 2017

¡Bienvenidos sean esos 28!

Cumplí años el lunes pasado, o sea el 13 de noviembre, fueron los 28. Me fui al mar con el novio a pasar allá mi año nuevo, ¡estuvo bien padre! Mientras estaba allá pensé en que hace 3 años escribí esto y esto donde dije que ya daba el viejazo y estaba cerquitititas de los 30 y me reí (mentalmente, cabe aclarar) porque ahora sí estoy más cerca del "tercer piso" (#LugarComún), más cerca de ser oficialmente una chavorruca en potencia, sin embargo no me siento así, o sea no me estoy azotando por ello.

Lo cierto es que estoy pensando más cosas de adulto, tipo mi declaración del SAT o en el futuro, el establecimiento, cosas a largo plazo, el negocio, el ahorro, la afore, la vida con el novio, las cuentas que no se pagan solas, mi deuda (que pinches crece) con el banco, no quemarme de más para que no me salgan (más) pecas en los hombros, evitar las manchas por el sol, intentar comer más sano (aunque me gana comer los taquitos del mercado y tomar coca), intentar (sin mucho éxito) hacer ejercicio y ya no subir de peso y cosas del estilo. No me preocupa hacerme vieja, o sea no me apura llegar a los 30... quizá lo que me apura un poco es llegar a esa edad y no me sentirme bien ni plena con lo que hago laboralmente.

Por otro lado, celebrar los 28 en el mar, tener un amanecer precioso y dormir arrullada por el sonido del agua durante una semana fue maravilloso. Dejé ir varias cosas, las dejé en el mar. Pensé en otras que voy definiendo y abracé la vida, mi vida, con amor, esperanza y fe. Me debo tener más fe, me dije. Debo confiar más en mí.

Pensé que no me vería mal usando un bikini, que sí me quiero pasear por una playa nudista (me quedé con las ganas), que si viajo no tengo por qué limitarme al probar la comida, aunque sea exótica; que las crudas y desveladas ya no son las mismas que a las 21, pero que ya no soy esa chica sin fe para sí misma, o aquella reventada, desorientada y tristona que era a mis 23 ni esa chica sin esperanza para los demás a sus 25.

Soy otra, pero soy la misma, supongo que de eso se trata cumplir años, de evolucionar como Pokemón, de guardar todo lo bueno en los cimientos e ir moldeando esta casa que cambia con los años para bien (o para mal, según sea el caso).

¡Felices 28 rodeados de gente hermosa que me quiere!

PD: No puedo no ser feliz cuando estoy tan rodeada de amor y cariño, eso es, sin lugar a dudas, un GRAN regalo. Soy muy afortunada por tenerlos a mi lado.


domingo, 12 de noviembre de 2017

Ahí nos vemos, mijos

Me les voy. Adiós, no me extrañen.
Me les voy a celebrar mis 28 años sufriendo horriblemente en la playa, rodeada del sonido de las olas, bebiendo una cerveza en mi balcón con vista al mar y comiendo mariscos.

Estoy contenta, demasiado. Este es el mejor regalo de cumpleaños.

¿Cuándo es mi cumple? Mañana. Feliciten a esta muchachita caótica.

Los quiero, chao.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Fotopost: El 2016 en imágenes (Parte 1)

Ya es tradición en este blog hacer un recuento de las cosas importantes, relevantes o que marcaron mi existencia en este año a través de las, muchas o pocas, fotografías que hacen constar lo que hice o dejé de hacer para que este 2016, que casi termina (gracias al cielo), tenga sentido.

Ahí les va, ¡agárrense!

ENERO

Empece este año festejando con la familia de Alonso, dándole el abrazo y un beso a este jovenazo que tanto amo, y después viendo Star Wars: Episodio VII en pantallota. 

También me regalaba mis colores, porque sabe que me encantan esas curiosas de dibujar, escribir cartitas y fue uno de los mejores regalos del año. 
No hay foto, pero ya tenía mis boletos para irme a Perú.

Empecé a conquistar a este guapo y que se acurrucara conmigo :) 

Volví a ver y abrazar a este jovencita hermosa. A quien admiro, quiero y llevo en mi corazón. 

Así cerrábamos el mes con una reunión con estos muchachones que me hicieron reír hasta que me doliera la quijada. 

lunes, 10 de octubre de 2016

Aventura en Tolantongo (o de cómo conocí a unos primos)

Este fin de semana, luego de mi estado deprimente de la semana pasada (que aún no se va del todo), agarré mi traje de baño y mis chanclitas para irme a Tolantongo. Karla me invitó y creí que me haría bien para despejar la mente, no sentirme pachiche en mi casa viendo series frente a Netflix y para pensar con más claridad. También para reírme como pinche loca que estoy.

Bueno, resultó que acepté largarme. Creímos que encontraríamos un bonito cuarto en alguno de los hoteles que hay ahí, pero no. No encontramos. Al contrario, tuvimos que rentar una casa de campaña para quedarnos Karla, Carmen (amiga de Karla) y yo, al principio pareció buena idea y nos gastamos -casi- lo mismo. Apenas si alcanzamos un lugar para acampar, ya estaba todo atiborrado.


En la combi rumbo a las Grutas venían dos parejitas, quienes venían escuchando la bola de albures, tonterías, risas e historias de tragicomedia que platiqué en el camino. Como llegamos juntos, uno de ellos propuso que nuestras casas estuvieran juntas, quesque pa' cuidarnos entre todos. Así lo hicimos y los llamamos "primos". Primo esto o primo aquello, se sentía hermandad.

Una vez que se puso la casa de campaña, compramos una lona pa' cubrirnos ante las lluvias, no iba a pasar nada. Confiadas ante la aventura que nos esperaba, nos acomodamos en la casita, quesque, para cuatro personas y nos pusimos los trajes de baño para ir a recorrer las grutas y el río y las pocitas.


Fuimos a las grutas y luego nos metimos al río. Cabe destacar que cuando quise sentarme a sentir la caída de agua, el río me dio un revolcón tremendo y acabé en un cuenco atorada unos segundos y medio ahogándome, gracias a eso traigo un moretón en la nalga derecha y el muslo izquierdo, no me explicó cómo pasó así, pero pasó. Karla se puso a gritar "¡sácala, Carmen, sácala!" y luego se empezó a burlar de mí porque abrí los ojos al salir.

Nos hicimos amigos de los primos de Tola y platicamos muy amenamente de nuestras desgracias, ¿cuáles?


Verán, como a eso de las 11 de la noche empezó a llover como si Tláloc se hubiera encabronado de que abandonara la CDMX para despejar mi mente sin avisarle a nadie de mis planes de diversión, así que como a las 12 empezamos a sentir frío y luego me desperté porque mi trasero estaba completamente mojado. Tocamos la colchoneta y splash splash escurría agua. Sólo pudimos sacar la ropa seca y a mi hijo-huevo (de eso les cuento después), algunas cositas para que no se pusieran peor y nos refugiamos en el baño.

Ahí dormimos desde las 12:30 hasta las 7 u 8 de la mañana que nos fueron a sacar. No fue la mejor noche, me duelen las nalgas aún, también la espalda y todo el día estuve mojada de los pies y húmeda de la espalda porque mi chamarra se mojó horrores. Mi mochila terminó siendo un guiñapo, no tanto como la de Karla que escurría agua y lodo.

Cuando clareó pudimos ver la tragedia. El río se desbordó y ese río que una vez fue azul claro ahora era marrón, como si fuera un cauce de café con leche y estaba bravo con ganas. Se desgajó una parte frente a la que era nuestra tienda de campaña y uno de los primos lo encontramos casi al lado de nosotras. La otra pareja, nos cuenta, se quedó ahí a dormir, mojados y sin ropa seca.

Ayer nos fuimos a las pocitas y la pasamos bien. Cuidamos las cosas y nos empezamos a reír de todo lo que habíamos pasado, ¿ya qué otra nos quedaba? La pasamos bien y es increíble cómo unos "desconocidos" pudieron salvar un viaje que se veía como un desastre.

Claro... como escucharon nuestra plática en la combi, uno de los primos llamado Ricardo me dijo: oye, lo que platicabas, cómo odié al güey del que hablabas. ¿De quién?, pregunté. De ése que te mandó el mensaje de "¿cómo estás?". ¡Ah!, Andrés, dije. ¡Ándale, pinche Andrés!, repuso. Y así fue como surgió el hashtag local #PincheAndrés. También el otro local #CasiSeMeCaeUnDedo y #LosPrimosDeTola.

Definitivamente, salir con Karla y con Carmen fue una de las mejores experiencias del año. Aún me duele la cara por las risas sin fin que tuvimos y aún tengo sueño por mal dormir un día, pero este fin de semana pasó a la historia, de esa bonita y feliz.

¡Gracias!

viernes, 26 de agosto de 2016

Me iba a Acapulco, pero ya no...

Ahora me voy a Tepoztlán.

Por el aniversario de la agencia en la que trabajo nos llevan de viaje de integración, primero nos habíamos emocionado porque playa, mar, arena y "de pronto flash la chica del bikini azul", pero que siempre no por la inseguridad en el puerto y la verga de ocho patas (tenía mucho que no la usaba <3) y apenas nos avisaron ayer y todos acabamos con el corazón medio roto.

Confieso que quería asolearme mis patitas de pollo cocido pa' que agarrarán color, pero pues no se pudo. Ahí pa' la otra.

La cosa no paró ahí. Luego que los cuartos que se habían armado se desharían porque ahora los cuartos serían de dos o tres personas y no de cuatro, así que yo fui a la que sacaron u_u y me mandaron con una compañera que me cae bien y otra más que tiene voz de niña mimada con tono muy chillón, y no la soporto mucho tiempo.

El ánimo decayó un poco luego de enterarnos del cambio de destino, sin embargo ya no habrá playa, calor y mar, ahora habrá temazcal, ritos chamánicos y peyote #YaMeVi acabaremos con congestión de Tepoznieves, bailaremos al ritmo de los tamborcitos con jipis de cabello largo y tendremos, como atracción principal, los avistamientos de OVNIS. Uyyyy...

Ya me voy a mi viajecito. ¡Qué emoción conocer Tepoz y mi hotel se llama Encuentro Mágico!
Ooooooh... qué profundo.


viernes, 19 de agosto de 2016

Amo las postales

No hay mucho que decir: amo las postales del mundo, de México, de donde sea. Me encantan como recuerditos.

Cuando era niña y fui de visita a la casa de mi tío machista de Guadalajara nos llevó a mi prima y a mí al Lago de Chapala, en la entrada había un puestecito que tenía llaveros y postales, me quedé fascinada con éstas y desde entonces me gustan.

Por eso, siempre les pido a mis amigos cada que van al extranjero que me traigan una postal de donde andan, si le quieren o no escribir algo me parece perfecto, y con eso me doy por bien servida. En verdad, no pido más.

Es un motivo o excusa para verlos y que me cuenten sus aventuras por allá, me despiertan la curiosidad y me encanta.

¿Por qué les digo esto? Es que ayer un amigo me dio una postal, muy, prometida de su reciente viaje a Argentina, me contó sus aventuras por allá y ¡qué bonito! <3

Gracias :D


jueves, 21 de abril de 2016

¿Qué aprendí de este viaje?

Ya bien nos dicen que cada viaje, cada aventura, te deja nuevos aprendizajes, experiencias y cosas que nos hacen descubrirnos mucho o poco. Y sí es cierto.

Recorrer Cusco, respirar su aire fresco, ver el cielo estrellado y salir del país (cosa que nunca había hecho) logró que se me quitara el miedo y a entender que allá no hay mundo malo, terrible ni mamonería ni presunción al regresar, no, sólo amplías tu mundo, tu visión, el paladar, los ojos y se enchina la piel.

Siempre he creído que no nací para la aventura, pero luego de subir cientos y cientos de escalones, enlodarme, estar trepada en piedras en la cima del Waynapicchu me di cuenta que sí sirvo, no soy tan torpe ni tan desafortunada ni que puedo morir si me toca tantito barro, pasto, tierrita y agua de lluvia.


Llegar hasta arriba me hizo darme cuenta que sí puedo llegar a donde quiera, estuve a punto de tirar la toalla y no subir más, ya me dolían las piernas, ya sentía el tchin-tchin de mi rodilla derecha, me faltaba el aire y me escurría el sudor como no tienen idea (o bueno sí). Pero lo logré y me sentí bien chingona. O sea puedo con cualquier reto, con cualquier obstáculo, es decir: me descubrí capaz.

Mis ojos se pueden maravillar con poesía natural, al borde de las lágrimas. Entendí que todo lo que aguanté ese año, esos meses, valió la pena, valió cada minutos, segundo, salir tarde, querer mandar todo a la fregada, ahorrar harto, posponer planes... TODO lo valió y estuvo muy bonito.

Al viajar una debe aprender de los locales. Si dicen, así al aire, que comen chingón en el almuerzo-comida y ligero en las noches porque por la altura se hace lenta la digestión, además de acompañar la cena de un tecito de coca o algo calientito pa' que todo fluya chido al día siguiente. Lo entendí a la mala luego de una cerveza de 620 ml, dos piscos y un panini de queso, aceitunas y champiñones, rematando con un helado. Tremendo. Mi estómago me pasó factura... no entraremos en detalles.

No soy tan mala con el inglés y puedo ayudar a otros turistas, como a los canadienses y al coreano que conocí en el tour de Valle Sagrado. Soy buena turista. Y debo practicar más, aún más mi inglés. Reafirmé que puedo hacer amigos donde sea... como los chilenos, muy padre conocer a los muchachos.

Aprendí que el presupuesto sí importa, pero que las experiencias y las comidas no. Porque si sabe rico y es un precio justo, lo vale.

Y que quiero seguir viajando y conocer el mundo :) 

viernes, 15 de abril de 2016

Panorámicas del Cusco

Estoy frita de tanto caminar, pero todo ha valido la pena. Las vistas de la ciudad más importante del imperio inca son espectaculares, únicas.

Además nos han explicado que al igual que Roma, todos los caminos llevaban al Cusco, pues era la ciudad principal de toda la región y era el centro, de ahí el origen de la cruz cusqueña (se las pongo después). También era protegida como no tienen idea. 

Tenían "tambos", refugios en quechua donde podían descansar los que iban de alguna comunidad inca al Qosqo. 

Sin embargo, con la colonización española se destruyeron muchísimos sitios arqueológicos, aunque hoy nos hicieron dudar si fueron los españoles o bien los mismos incas que decidieron destruir sus templos y descubrimientos antes que los europeos pusieran sus manos en ellas. Grandes misterios del tercer milenio. 



Ahí es Saqsaywamán :) 

En la comida: 

Ya probamos el cuy, fue frito y no nos gustó, la piel es como cuero de cerdo pero más babosón, la carne sabe extraña tiene un ligero sabor a hígado y conejo. Lo volvería a probar, pero no pagaría por él. 


Al fin probé el ceviche. Cosa maravillosa, gente, sólo que tenía mucho ajo, jengibre y picaba cabrón. No me lo acabé, Alonso tuvo que rematar :) pero me gustó la consistencia del pescado. 

¿Ven esos maíces? Saben bien chidos. Ampliaré el mercado del maíz botanero en México. Lo de la izquierda es camote o a eso sabía, y eso bañado de cebolla es el ceviche (a Elisa no le hubiera gustado u_u). 

Y a continuación: la Chicha. Está elaborada a base de maíz. Sabe como a pulque, porque es fermentado, pero sin la consistencia bobosona y también tiene alcohol, poquito grado. Era la bebida tradicional de los incas. Y tenía un poquito de anís. 


Este de aquí es un pisco sour: tiene clara de huevo y jarabe de goma. ¡NO TIENE MADRE! Sabe bien chingón, no hay descripción ni sabor que se iguale. 


También hemos probado el choclo con queso y choclos (tamalitos), y el elote aquí es de granos eeeeenormes, ¿recuerdan los dientudos que venden en México?, jajajaja se quedan pendejos. (No hay foto, prometo una). 

Y encontramos estos frijoles que parecen bayos, pero saben a frijol y cacahuate. Son muy secos, pero no saben nada mal. 


Ya compré recuerditos :) y unos tenis tejidos pa' mí. 

Ahorita espero mi tren rumbo a Aguas Calientes, el pueblito pa' acceder al Machu Picchu. Estoy frita. Al rato escribo la visita a Pisaq y Ollantaytambo. 

Les quiero, seguiré engordando :B 

jueves, 14 de abril de 2016

El recorrido por Cusco (Día 2)

Ayer fue un día cansadísimo y por eso ya no escribí. Nos fuimos de tour *entran fanfarrias* por toda la ciudad del Cusco, donde conocí la panorámica, el estadio de futbol del Garcilaso y otras cosas más.

Cusco significa "ombligo", lo que me recuerda que México también es parecido "ombligo del mundo". Tuvo au mayor esplendor por allá de los años 1400 y la llegada de los españoles significó la destrucción casi total de todos sus santuarios, centros ceremoniales y construcciones incas (porque oso adorar a un dios que no fuera el europeo). 

Para los incas existía un Todo (no recuerdo el nombre), es decir el creador del Sol (inti), la luna (Killa), el rayo (iriyapa), la tierra (pachamama), es decir del universo y era escenificado como una masa, como un todo, como un ser abstracto, bien bonito, y ése era su dios principal. 

Aquí abajito una foto de Qorikancha, una ahora iglesia que fue el mayor exponente arquitectónico de la cultura inca. A él no podía acceder cualquiera, sólo el máximo gobernante. 



Uy en Saqsayhuamán el paisaje es muy bonito y ahí se muestra mejor la arquitectura y técnica pues usaban el machihembrato para construir sin usar cemento o pegamento alguno en sus templos. Además todas las construcciones son antisísmicas. 


En Qenqo entré al santuario de Pachamama o la madre tierra, un friazo tremendo. Y la arquitectura muy bella.

(No tengo fotos, al rato se las pido a Alonso). 

Tambomachay tiene una fuente re bonita que dicen tiene aguas que te dan eterna juventú. :B 

En Tambomachay estábamos a 3,800 msnm, se sentía ya terrible el ritmo cardíaco. Habían turistas de Lima y Brasil que ah, cómo sufrieron con la altura, pero la hojita de coca lo soluciona. A mí sólo me dio dolor de cabeza y ya. 

Obviamente, al ser casi de noche y estar tan alto se sentía frío gacho y se me ocurrió llevar mi pantalón rotito de los muslos, me congelaba. 


Y por último, Pukapukará que era la "aduana" de los incas :O eran súper organizados y tenían técnicas bien chingonas para crear y construir. Además de administrarse. 

En casi todas las ruinas al estar en lo alto te dan una vista muy bonita del Cusco, como esta: 


miércoles, 13 de abril de 2016

Me vieron la cara de turista

Llegando al aeropuerto de Lima moría de sed así que decidí ir por una botella de agua y puuuum al momento de pagar 27.50 soles, eso equivale a más o menos unos 150 pesos ¡CIENTO CINCUENTA PESOS! Un robo, mi freins.

Alonso me lo recuerda a cada momento, pero también es nuestra medida para saber si un lugar es o no muy caro. Ahorita bebimos cuatro maravillosos tragos de pisco en 44 soles, una ganga :3 y jugamos jenga en el trayecto. 

La altura me ha partido un poco la madre, estamos a 3,300 a 3,800 metros sobre el nivel del mar y me duele la cabeza, aunque con mis dulces de coca la cosa ha mejorado. También una limeña me regaló tantita hoja pata masticarla y pufff una maravilla, al minuto mi ritmo cardiaco estaba normal. 

Los gorros de beibi alpaca son carísimos pero se siente la diferencia (#dicen), y no me compré una chalina de vicuña por temor a que cuando llegara a México alguna asociación protectora de animales me la llenara de pintura o me dijera "maldita bruja" sin saber que esperan la muerte del animal antes de disponer de la piel. 

Son tan suaaaaaves. 

Ya probé la Cusqueña y el pisco. Hoy no hizo tanto frío, a excepción de cuando estuvimos en un sitio del que escribiré mañana, mientras les dejo esta maravillosa panorámica (disculpen, estoy algo borracha, gajes del oficio). 

**Nota al pie: espero, ESPERO, que la nena del cuarto 13 (o sea el de al lado) me deje dormir y no llore a las 3 de la mañana, pinche suerte pachiche y sin fe que tengo… además todo se escucha de un cuarto a otro, hasta me da pena reírme. 

Ah, qué bonito es Cusco (sin "z"), les diría me quiero quedar aquí, pero la altura… aunque no le hago el feo. :3 

Panorámica de la ciudad del Cusco 

Cusco día 1: comida deliciosa

No me culpen si regreso más gorda, al fin no me importa subir si es con comida deliciosa como todo lo que ayer comí.

El viaje fue pesadísimo y he vuelto a comprobar que tengo sueño de vagabunda, puedo dormir prácticamente donde sea, como en las butacas del aeropuerto de Lima que estuvieron comodísimas ante mi cansancio crónico.  

Al llegar a la ciudad del Cusco ya estaba frita, dormí un rato, me bañé y salimos a comer. Mala idea salir con el cabello mojado a esa hora, hacía un aire espantoso y con la cabellera mojada se sentía peor. Después lo superé. 

Cerca de la Plaza Mayor encontramos un restaurante llamado Nuna Raymi donde pedimos unos tequeños de queso con guacamole y estaban ¡DELICIOSOS!, el guacamole con un sabor ácido y sin picante yom yom.


También fui fan de un aperitivo de pan con aceite de oliva, hierbas y sal de mar, puffff creo que a Blanca le habría gustado tanto como a mí. Te dejaba un saborcito muy fino a aceituna y ese sazón típico de la sal de mar. 

Al fin probé la alpaca. ¿Veredicto? Sabe a hígado (iugh) aunque con la salsa y las cebollitas fileteadas que tenía el sabor a hígado se disipaba y resaltaba más la jugosidad de la carne. 

Otro plato que comí fue cerdo saltado, muy rico y el puré de papa con queso y albahaca fue ooooootro pedo. 

De postre pedimos un pay de queso con maracuyá, muy rico y sutil el sabor, la porción fue buena. 

¡Probé el té de coca! Y sabe entre té verde y té de cedrón <3 soy fan. La inkakola sabe a Lulú, pero con ligero toque de más pintura… no soy fan pero me gustó.  

Ahorita vamos a un tour panorámico, más adelante más información.  

lunes, 11 de abril de 2016

A punto de abordar

Toda la semana estuve corriendo, comprando cosas que faltaban para llevarme, haciendo trámites para activar mis tarjetas para el extranjero y un par de cosas más.

La maleta quedó lista, luego de tres horas que me tardé en hacerla y los "¿me llevaré esta?", o "qué tal esta", o "¿y si hace frío o mucho calor?", toda una odisea. 

Pero bueno… al fin, estoy ya en la sala de abordar, esperando que nos llamen pa' subir al avión, nos tocó justo en ventanilla.


El avión sale a las 15 horas y la primera escala es en Bogotá, donde llegaremos a las 19:30 más o menos. 

Detesto las esperas, en los aeropuertos se vuelven eternas (y hasta cierto punto, insoportables), todo es caro y no me gusta esperar. 

¡Estoy muy emocionada y él también! 


No me pinté. Prefiero irme así y despertar así, además mi crema desmaquillante está en la maleta. Alonso estaba hablando al banco jajaja… 

Ahorita iremos con unas ñoras muy fresas, que hicieron mucho barullo y retraso en la documentación. 

domingo, 10 de abril de 2016

La aventura en Perú me espera

Como lo había estado anunciando: me voy de viaje. Y visitaré una de las ciudades de Perú para estar y respirar y ver la majestuosidad de Machu Picchu, ya estaré reportando aquí las aventuras, peripecias (que espero sean nulas) y fotos vaciladoras de esta visita.

Si me tardo en responderles algún correo, mensaje, Whatsapp o llamada no es porque sea ojeis es porque me sale muy caro y porque estoy muy lejos de México, mucho muy (para conocer la referencia de esta frase clic aquí). Entre otras cosas a mi regreso garantizo que no le iré a Perú en el próximo Mundial, como cierta persona cuyo nombre no quiero mencionar ni me compraré un jersey (jajaja...).

Bueno, me les voy unos cuantos días. Estoy bien emocionada, ya tengo la maleta lista y el pasaporte nuevo para estrenar el primer sello. ahorita estoy mucho más cansada que nerviosa, ayer hubo fiesta en la casa y los borrachines no dejaron dormir muy bien que digamos.

También están listas las ilusiones de este viaje fuera de México. de conocer una de las maravillas del mundo, probar el pisco, comer alpaca y traer llaveritos de llamas :) y probar el té de coca.

...¡Ya me emocioné!


**Mañana más información desde el aeropuerto**

Bon voyage <3

lunes, 23 de noviembre de 2015

Me largo a la Playa, no me lloren (sí regreso)

Sé que ya había dicho antes que guacala la playa, asco el calor y el sol y quemarme y blablablá, pero me voy a Playa del Carmen porque… descanso. Y bien merecido… 

Desde que trabajo no he tenido vacaciones ni descanso, salvo los fines de semana así que tengo el derecho a emocionarme porque son las primeras que me pago *aplausos*. 


No me gusta la playa, es cierto, porque no me agrada NADA el calor y que me derrito a cada paso que doy; pero esta vez necesito (n-e-c-e-s-i-t-o) despejarme y darle gracias a la vida por todo lo bueno y dejar que el mar se lleve todo. 

Estoy contenta, viajo con Blanca, se aventó a ir conmigo al viaje, eso me agrada de ella :) 

Así que por estos días me alejaré de Facebook mas estaré, tal vez, reportando desde aquí. 

Les aprieto sus pompitas :3 no me extrañen y si me extrañan hagan cooperacha por si no me alcanza el dinero jajaja (#nocierto). Hagan su lista de peticiones, a ver qué les traigo, no cocadas ni tamarindos (cof, cof, Eva). 

Ya me voy, ya me voy. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

FOTOPOST: Recorrido por Valle de Bravo

***Fue vacilador y muy cansado recorrer Valle de Bravo, pero eso sí gratificante y bastante divertido. Aunque al final llegué con náuseas y mal humor porque ya quería dormir y no podía.

Y ahora les contaré cómo empezó todo:

El recorrido, porque fue un tour, comenzó con la visita a la Cascada Velo de Novia, primero es bajar, bajar hasta la caída, te tomas fotos, pero como sí está medio fresca el agua no te permiten meterte aunque sí sientes el rocío, y en su mirador puedes apreciar una bonita vista de Valle de Bravo.


Lo pesado fue la subida que como no había dormido mucho (casi nada) pues me cansé a mitad de camino y estaba sacando el bofe.



Comimos unas quesadillas y tomé un delicioso café de olla. Justo, una de las cosas que más amo en el mundo es el café de olla de pueblo, una lo puede preparar en su casa pero no te sabe ni te sale igual, como que algo cambia, no fue el mejor. Los mejores hongos que he probado en mi vida y en una quesadilla han sido ahí, justo en Avándaro en las instalaciones de la Cascada y... por muy increíble que parezca habían maquinitas ¡MAQUINITAS! ¡Y CON CRASH! Cuánto amaba a Crash, ¿ustedes no? (#TíaCuervo).

martes, 7 de julio de 2015

Las luciérnagas en el camino

El sàbado fui a un tour al Santuario de las Luciérnagas en Nanacamilpa en Tlaxcala y la verdad fue otra onda. Durante el viaje al pueblito la guía nos explicó un par de cosas que a continuación les cuento: 

Nanacamilpa es el lugar de hongos, pues es un pueblo productor de esos amiguitos. Sin embargo, nos pidió que no tocáramos ningún hongo porque podrían ser venenosos y causarnos ronchas en la piel. Yo no vi ninguno. 

Tlaxcala cuenta con una pequeñísima zona arqueológica llamada Tacuaque, tiene forma de laberinto y en verdad es muy pequeña. 

En este estado, el más pequeño de la República Mexicana, se realizan artesanías de barro cocido, loza vidriada, muñecos de hoja de maíz y talabartería. Mientras que la comida exótica que hay aquí son los escamoles y chinicuiles (iugh). 

La primera parada fue el Rancho La Soledad, donde nos explicaron el proceso para realizar el pulque, los tipos de maguey, por qué ha desaparecido la cultura del pulque y cómo le están apostando a otro tipo de mercado, el juvenil. 

Tipos de maguey de donde se saca el pulque: chalqueño (porque viene de Chalco), manso, pua larga (que está modificado genéticamente para evitar que extraigan el mixiote) y ayoteco. 
El proceso es: una vez que el maguey está en edad reproductiva (sí, sí, tienen edad reproductiva y yo ni enterada), se debe extraer el agave dos veces al día durante tres o cuatro meses para que no se atonte y se haga feíto el maguey. 
Luego, ese agave que se extrae pasa por un proceso desde el que se hace pulque (cuando se le pone una levadura), se saca un alcohol embriagante que tiene 70º (pa' los guarriors), miel de agave y otras delicias. 
Es una maravilla encontrar pulque en lata, EN LATA, es algo completamente nuevo porque ellos le están apostando al mercado juvenil y quieren ganarle terreno al de la cerveza. 

Cuando llegamos al lugar nos encontramos con la tambora y puestecitos para comprar pancito, pulque al por mayor, esquites, elotes cocidos con agave y tamales. Bueno... los tamales los dieron como merienda típica, venía incluido en el tour.
Los curados fueron la onda, LA OOOONDA, el de maracuyá estaba ligero y delicioso.
Después de nuestro paso por el Rancho emprendimos la graciosa huida hacia el Santuario de las Luciérnagas, nos tuvimos que ir caminando porque los camiones -al parecer- se estaban atascando y les costaba salir. 
De esa caminata salieron estas fotos: 

Todos siguiendo el camino de barro marrón rumbo al Santuario. 
Mi primera panorámica :D 
El frío se empezó a sentir de poquito a poco. 
Yo en unos pilares que nunca supe cómo se llamaban. 
No hay fotos de las luciérnagas. Nos pidieron no tomar fotos ni sacar lámparas ni hablar porque todo ello las ahuyentaba. Debíamos cuidar de no pisarlas, así que andábamos muy al tiro. 

Antes de empezar la caminata, los guías nos contaron la historia de Los ahorcados y del Niño aplastado por leña, entonces nos dijeron que a veces se escuchaban lamentos y al infante pidiendo ayuda, fue horrible porque en un momento sí escuchamos cosas raras. Igual fue idea nuestra, quién sabe, no quiero averiguarlo. 

Es un espectáculo maravilloso, como está todo oscuro lo único que alumbra el camino son las luciérnagas, ves parpadear lucecitas por aquí y por allá, pasan volando a un lado tuyo, por arriba o te puedes encontrar a una que otra hembra desovando. Una luciérnaga se me paró en el brazo y me emocioné.

Datos curiosos sobre las luciérnagas:
- Pasan por cuatro fases, como todo insecto: huevecillo, larva, pupa y luciérnaga.
- Desde que son huevecillos hasta que llegan a la adultez, es decir, hasta que son luciérnagas pasa un año. Luego de eso, ya están listas para aparearse.
- Las hembras una vez que desovan sólo tienen máximo tres días de vida, luego de eso mueren.
- Prenden su luz como método de apareamiento.
- Aquellas que están encendidas permanentemente mientras están en tierra son hembras y lo hacen porque están desovando.
- Se alimentan de insectos, caracoles y algunas hierbas.
- Duermen durante el día. Tienen actividad nocturna desde las ocho de la noche hasta la una o dos de la mañana.

Si tienen chance de ir, háganlo, está muy bonito y todo vale la pena. Hasta llegar a la una y media de la mañana con ganas de vomitar porque el pulque aún sigue fermentando en tu estómago... (iugh).

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Comunicado parroquial:
Ya está decidida la idea del próximo tatuaje. Pronto más noticias.