La verdad es que ayer andaban bien chairos con sus
comentarios en Facebook e igual yo andaba bien chaira de mis publicaciones. Y
hoy igual andan de intensos, pero no dejaré que eso nuble mi maravillosa
felicidad de que no me voy a Campeche *salta de felicidad*.
¿Por qué eso me hace feliz? Por simples y sencillas razones:
no tolero el calor, me provoca dolor de cabeza, me pone de malas y hace que me
menstrúe la nariz (sí, porque no para la
hemorragia hasta que me hago un menjurje con alcohol), además me molesta
mucho andar como espagueti chino toda escurrida de tanto sudor y ni disfrutas
chido. Y según lo que me dicen la pisteada se acaba a las 10, después de esa
hora sólo en antros, y no me gustan, y, para pronto, tampoco te puedes empedar
porque lo que bebes lo sudas (¿así cómo
quieren que pueda trabajar y soportar la carga? No manchen). Así no juego.