(Sí, suena a slogan de suavizante para ropa, pero no va por ahí.)
Hace unas semanas, luego de una excursión familiar, una sobrina de cuatro años se quedó dormida plácidamente por el cansancio de correr de un lado a otro, haciendo amigos en la alberca y nadando como si no hubiera un mañana; todos estábamos igual. Pero cuando despertó se puso a llorar y no sabía ni por qué. Mi mamá la abrazó fuerte y la empezó a arrullar.
Con esa simple acción pude recordar cuando mi mamá hacía lo mismo para reconfortarme, pese a ya no caberle en los brazos; ella lo siguió haciendo hasta que me mudé de la casa y aún cuando voy a verla le pido que me acurruque igual o, de menos, disfruto abrazarla muchísimo.
Y por eso pienso que tal vez las mamás nunca dejan de vernos como los pequeños que una vez fuimos o quizá nosotros nunca olvidamos la seguridad que nos dan sus brazos, caricias y apapachos y sólo se me quedó grabado en la cabeza: qué bonito es el amor de mi mamá.
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jueves, 17 de mayo de 2018
sábado, 29 de octubre de 2016
Carta a mamá, en su cumpleaños
Querida Alejandra:
Eres la mejor persona que la vida me dio para aprender de ti, para quererte, para apoyarnos y que fueras mi mamá.
Te amo y gracias al Universo por dejarte a mi lado todos estos años y rezo para que me deje ver tus ojitos muchos, muchos años más.
Gracias por enseñarme que no necesito un hombre a mi lado para ser feliz ni para sacar adelante a esta pequeña familia de dos, por preocuparte por mí en todo momento y nunca dejar de amarme.
Gracias por ser la mujer más fuerte del mundo, porque de ti aprendí la entereza, la felicidad, el valor y el coraje para andar por la vida. Aprendí de ti que a veces el acto más grande de amor es dejar ir y soltar, por mucho que duela.
Aprecio todos y cada uno de tus cuidados, odio mirar tu cara preocupada y de angustia cuando he dado al hospital, detesto las peleas, pero sin ellas no estaríamos amándonos bonito ahora.
Eres una mujer maravillosa, valiente y fuerte, sumamente inteligente y capaz, soñadora e inmensamente amorosa. Gracias por respetar mis decisiones locas, por limpiar mis lágrimas y mocos cuando tengo roto el corazón, por los abrazos y por ser un gran ejemplo para mí.
Sé que hemos tenido diferencias y discusiones a largo de nuestra vida juntas, pero eso también ha funcionado para la relación abierta que ahora tenemos, para decirnos las cosas, para pedirte consejos…
Muchas gracias, Dios, Universo, por este gran regalo, por dejar a mi mamá conmigo mucho tiempo, porque ha sido mi más grande maestra y es uno de mis grandes amores de la vida.
¡Feliz cumpleaños, mamá!
domingo, 4 de septiembre de 2016
Les presento a Guantes (y mi tatuaje)
Como escribí en la entrada anterior, ayer fue día de cambios: me hice mi cuarto tatuaje y fuimos a recoger al nuevo integrante de este clan, un minino negro con panza y patas blancas que es encimoso, juguetón, atrabancado y muy ronrroneante.
Por supuesto es muy cariñoso y lo mejor: se lleva bien con Aloari *respiro de alivio*, al principio Aloari lo vio sorprendidísimo y se acercó bien chido, pero Guantes se le puso al pedo y no lo dejó acercarse, hasta hoy que ya empezaron a jugar al Rey León y se duermen juntos… e igual jajaja.
Aloari se quiere comer la comida de Guantes. Guantes no quiere comer de su plato sino del de Aloari, se espantan, corretean y demás. Cuando Aloari sale a hacer del baño, Guantes lo extraña horrores y se pone más chilloncito.
Cada que entro al baño, Guantes hace un drama TREMENDO, eso lo sacó a Alonso (es la verdad jojojo), pero se porta bien. Como un gato normal.
Y bueno aquí está el pequeño y simpático Guantes:
viernes, 2 de septiembre de 2016
¡Mañana hay tatuaje y gatito!
Ya fue un mes de larga espera y al fin llega mi cita para volverme a tatuar, estoy muy emocionada, ansiosa y entusiasmada por el nuevo tatuaje.
Toda la semana le comenté a Vane: "ya el sábado me tatúo" y hacía gestos de harta emoción. Y es que no lo puedo ocultar, me declaro culpable o/
¿Qué será? Ya mañana les paso el chisme jojojo
También estoy emocionada porque mañana vamos por el nuevo integrante de la tripulación: Guantes. Es un gatito de dos meses y pese a que me opuse cuando Alonso me dijo que se adoptaría un nuevo minino, poco después me descubrí contenta con la idea de tenerlo y verlo crecer, ahora estoy nerviosa porque Aloari es gato único y espero lo acepte bien, así que tendremos que estar al pendiente de pleítos, de encuentros y desencuentros entre ellos.
Estamos seguros que este nuevo integrante será bien recibido y yo estaré con tatuaje nuevo, ¡qué emoción este fin de semana!
domingo, 27 de marzo de 2016
Reencuentro con Armando
Hoy, luego de muchos, muchos años, vi a mi papá. Había evitado verlo porque me daba miedo desarmarme ante él, que me dejara plantada o, bien, ser explosiva y decirle muchas cosas, pero no, todo fue muy amable, ameno, risas, lágrimas, reproches, juicios, recuerdos, plática de relleno y uno que otro consejo.
Yo fui quien le pidió que nos viéramos. En la mañana tenía un dolor tan grande, que cada lágrima que soltaba frente al monitor también era para él y mi trauma. Así que en un impulso le marqué, le pedí vernos, aceptó, pusimos lugar y hora. Ahí nos vimos. Me dio gusto verlo y abrazarlo.
Platicamos largo y tendido, pasamos de contarnos la vida cotidiana a hablar de lo mucho que quisiera perdonarlo y tener una vida mejor, relaciones más sanas y no buscar en ellos a mi padre, reproduciendo -desafortunadamente- el mismo modelo, el mismo patrón y le dije: pa' quiero perdonarte, de verdad, quiero perdonarte para poder ser feliz por primera vez en mi vida.
Sé que no volveremos el tiempo atrás ni estará conmigo en mis 15 o cuando me rompieron el corazón por primera vez... no, pero puede estar a través de mensajes, llamadas y charlas de vez en cuando para poderme sentir en paz conmigo, con él y poder ser parte de una familia, muy extraña, pero una familia.
Al menos, luego de una decepción que tuve ayer, el dolor en el pecho se ha disipado y las ganas de llorar también, ya no se me revuelve el estómago cada que pienso en aquello doloroso que me pasó... creo que algunas lágrimas que derramo en mis relaciones no son por ellos, son por él, por mi papá y al menos hoy ya derramé con él las que son para él y la estaca en el pecho ya se fue.
Aceptó que no fue un buen padre y yo acepté que es humano, que igual que yo tiene errores y, por primera vez, vi reflejadas muchas cosas de él en mí y no está mal, hay que verle el lado positivo: gracias a que coopero para darme vida estoy aquí, como sea pero estoy, y eso se agradece y por ello lo llevaré en mi corazón.
Gracias por el consejo, papá. Gracias por el abrazo. :D
Yo fui quien le pidió que nos viéramos. En la mañana tenía un dolor tan grande, que cada lágrima que soltaba frente al monitor también era para él y mi trauma. Así que en un impulso le marqué, le pedí vernos, aceptó, pusimos lugar y hora. Ahí nos vimos. Me dio gusto verlo y abrazarlo.
Platicamos largo y tendido, pasamos de contarnos la vida cotidiana a hablar de lo mucho que quisiera perdonarlo y tener una vida mejor, relaciones más sanas y no buscar en ellos a mi padre, reproduciendo -desafortunadamente- el mismo modelo, el mismo patrón y le dije: pa' quiero perdonarte, de verdad, quiero perdonarte para poder ser feliz por primera vez en mi vida.
Sé que no volveremos el tiempo atrás ni estará conmigo en mis 15 o cuando me rompieron el corazón por primera vez... no, pero puede estar a través de mensajes, llamadas y charlas de vez en cuando para poderme sentir en paz conmigo, con él y poder ser parte de una familia, muy extraña, pero una familia.
Al menos, luego de una decepción que tuve ayer, el dolor en el pecho se ha disipado y las ganas de llorar también, ya no se me revuelve el estómago cada que pienso en aquello doloroso que me pasó... creo que algunas lágrimas que derramo en mis relaciones no son por ellos, son por él, por mi papá y al menos hoy ya derramé con él las que son para él y la estaca en el pecho ya se fue.
Aceptó que no fue un buen padre y yo acepté que es humano, que igual que yo tiene errores y, por primera vez, vi reflejadas muchas cosas de él en mí y no está mal, hay que verle el lado positivo: gracias a que coopero para darme vida estoy aquí, como sea pero estoy, y eso se agradece y por ello lo llevaré en mi corazón.
Gracias por el consejo, papá. Gracias por el abrazo. :D
sábado, 2 de enero de 2016
Así recibí Año Nuevo
Fue al lado del novio y su familia. Una cosa loca. Al principio, como siempre, pero no tanto; pensé escenarios gachos, medio malitos de que quizá su familia se iba a asombrar porque quizá fuera mal vestida (?) o porque iba muy producida (?) o porque iba a enseñar mis tatuajes y wowowo le iban a decir a él "¿cómo?, ¿andas con una tatuada?". Nah, nomás fue en mi imaginación...
Fue muy cómodo, luego de la cena. Al principio sí estaba toda nerviosa y casi ni hablaba y muy bien portada, como siempre, ¿no?, ya saben. Después vino la cena y el conteo y el abrazo con toda la familia y jijiji feliz año, jajaja felicidades y de pronto baaaaam uno de sus tíos me dice: feliz año y bienvenida a la familia... me puse nerviosa (otra vez).
Su prima Jessica, es re buena onda y bonachona, también deseó que sigamos con la felicidad y construyendo una relación chida (gracias), con sus papás (mis suegros, prácticamente), con su hermano, su hermana, su cuñado, sus primos, sus tíos, sus tías, la piñata, los dulces, la sidra, ¡el pozole! Delicioso.
En fin. Es muy difícil que un bebé me caiga bien y me nazca cargarlo porque lloran conmigo, sin embargo como una de sus primas ya se había cansado decidí cargar a la pequeña Michelle, una nena de 9 meses tan calmada y risueña que la tuve laaaaargo rato, tanto que hasta la suegra me dijo: Yoko se está entrenando... (jojojojojo es más fácil que acabe en el psiquiátrico que con un hijo) y nomás dije nonono, me confunden, pero me cayó rete bien la muchachita.
Luego vino el bailongo y pues como nos gusta la bailada, él y yo abrimos la pista de baile con una salsa, no recuerdo cuál, y de ahí no paré. Que la salsa, que el ska, que la cumbia, que el rocanrol, que el swing y de regreso. Cuando creía que se había terminado mi pila, noooo ponían otra rola y sacaba bailar a alguien y así hasta que vi salir el sol y los poquísimos que quedamos pusimos karaoke y ahí se acabó la fiesta.
Entre pista y pista del karaoke, la suegra empezó a contarme cuánto había durado con su esposo, que ya van a cumplir 38 años de casados (¡¡38 años!!) y a modo de recomendación (jojojo) me dijo que lo noviazgos largos cuando se casan luego ni duran más que unos pocos meses, que por eso no duremos tanto antes de casarnos (jojojo) y no supe cómo reaccionar...
Digo... no llevamos prisa, todo poco a poco y con calma. Pero hasta eso estuvo divertido jajaja...
Y así transcurrió mi 1 de enero, además nos levantamos suuuuúper tarde, como a las 3 y estuvimos todo el día viendo Jessica Jones (qué está buenísima) y comiendo papitas, tostadas de tinga o pozole, poniéndonos mascarilla antes de bañarnos o limpiando su depa...
¡Chido inicio de año!
domingo, 13 de diciembre de 2015
Lectura del profeta Isaías
El viernes fue la misa de mi abuelita, cumplió un mes de muerta, así que mis tíos decidieron aunque sea hacerle una ceremonia religiosa para pedir por su descanso y demás. Yo no creo en esas cosas, sin embargo he aprendido a respetar a las creencias ajenas.
Pese a que voy a misas no suelo responder ni persignarme ni nada de esas cosas. Así que fui respetuosa y nada más. No tenía ni dos minutos de haber llegado cuando una señora de esas dévotas me pidió si quería leer la primera lectura de la misa. Me encogí de hombros "por qué no". Mñe.
Era pequeña y pese a que la leí un par de veces no le encontré sentido alguno. De hecho, me pareció absurda, igual que el discurso del padre sobre las mamás y que son alcahuetas y a quienes les guardamos mayor confianza y bla… llegué a la conclusión de que la religión católica normaliza el incesto y nadie hace NADA.
Fue muy chistoso. Mientras hablaba el padre tanta tarugada recordé a mi abuela cuando me enseñó a rezar y cómo cantábamos las canciones religiosas que se cantan en las iglesias, lo chido que me parecía Dios y cuán grande era por crear el universo.
Ahí en plena iglesia pensé en mi abue, en que es chido pensar que ya es parte del Universo, que la próxima estrella en formarse llevará su energía, que el gas que liberan las plantas o que forma a las estrellas tiene parte de ella y pensando eso sonreí y dije: qué insignificante es dios.
martes, 1 de diciembre de 2015
¿Qué onda con los problemas familiares?
Luego del fallecimiento de mi abuelita empieza a salir, inevitablemente, problemas familiares de antaño y que nos llevaron a la posición de no saber que ella ya había muerto 19 días atrás.
Los pedos cabrones entre mi tío, el que cuidaba a mi abue, y los demás se basó en los chismes, la victimización y la codicia de él. El rencor y el coraje fueron férreos apostadores en esta novela llamada "familia". Estoy casi segura que mi abuelo se ha de estar retorciendo en su tumba ante semejantes mamadas.
Entre que mi tío no nos dejó verla o la escatimaba en las visitas y nosotros no hicimos nada "legal" para parar todas sus tonterías pos… ¡aquí están las piiiiiinches resultados!
Ni siquiera supimos que mi abuelita falleció el 11 de noviembre, fue incinerada en algún lugar de Xochimilco (¿por qué? ¡Sepa!, ella vivía en Iztapalapa) y aún desconocemos las causas de su muerte.
Medio mierda el asunto, ¿no? Estoy tranquila con ella, no me reprocho ni le reprocho nada, la amé, la amo y la amaré.
Nomás duele la pérdida y la forma en que una se enteró de eso… #chale
domingo, 15 de noviembre de 2015
El mejor cumple que he tenido (¡a huevo!)
Temo calificar así este cumple, pero así fue: el mejor. Ya me urgía despedir a los 25 que no fueron muy amables en los últimos dos meses, aunque estoy segura que este nuevo año, oooooh sí, será mejor y más saludable y con harto amor y compañía.
Mi mamá me regaló un perchero de Sailor Moon, lo amé, pero me encantó (e hizo llorar como buena corazón de pollo que soy) lo que escribió detrás para mí porque pese a todo sólo nos tenemos una a la otra y es un amor bonito también el que hemos creado a lo largo de los años y más en los últimos tres. ¡Empezó bastante bien!
Mi mamá me regaló un perchero de Sailor Moon, lo amé, pero me encantó (e hizo llorar como buena corazón de pollo que soy) lo que escribió detrás para mí porque pese a todo sólo nos tenemos una a la otra y es un amor bonito también el que hemos creado a lo largo de los años y más en los últimos tres. ¡Empezó bastante bien!
miércoles, 30 de septiembre de 2015
La primera seguidora
Luego de grabar cuatro números del podcast, ayer recibí un correo donde me informaban que ya tenía un nuevo seguidor (el primero), así que me emocioné.
Me apuré a abrirlo y era mi mamá. ¡Gracias má! Ella siempre siguiendo mis pasos y más ahora con Facebook.
En fin… fue divertido. El dar like en tiempos de redes sociales es como aplaudir eufórica en los antiquísimos años de desfiles escolares y concursos de escoltas.
Juar
****
Hoy toca desayuno del trabajo así que si pasa algo vacilador lo sabrán a la brevedad posible. :P
lunes, 13 de julio de 2015
Por usar tacones me descuadré y duele
El sábado fue la fiesta de mi papá y yo como sieeeempre en una fiesta me gusta ser vanidosilla y mostrar mis tatuajes, ps me puse tacones. Pese a que el ortopedista me dijo que por el problema de mi rodilla no podía usar. Uuuush.
Vino toda la familia. Algunos más emperifollados que otros. Otras más arregladas que otras. Yo como siempre: enseñando muslo…
Llevé compañía a la fiesta. Creo que la última vez que presenté a alguien con mis papás fue hace ocho años cuando andaba con Israel… digo, que algunos entraran como mis amigos era otra cosa aunque muchos sí lo eran, pero ps… como mantengo muy al margen a todos luego ni se enteran de mi vida, lo cual me parece extraordinario.
Todo resultó bien. Me preguntó: "me veré muy mal si llego con las manos vacías…". Nah… o bueno tráete un arcón navideño o una despensa. (¡A veces soy re manchada jajajaja…).
Se quedó en la casa, petición de mi papá (por increíble que parezca, el cumpleañero se lo pidió). También le dijo que me respetara (¡piérdeme el respeto!) (no, mamá, no es cierto…) y en otro momento con más calma se echaría una platicada con él D: tan a la vieja usanza…
Bailé. Mi acompañante sabé bailar, qué chingón, y me hizo feliz tener mi propia pareja de baile :3
Y traje nomás los tacones de 6 cm durante unas tres horas y me dolieron horrible las rodillas, aún estoy tomando diclofenaco pa' aguantar el dolor aunque ya ha disminuido lo suficiente. Ya, no lo vuelvo a hacer… no me hagan caso, a veces miento.
Todo salió bien y estoy felizmente compartiendo momentos con cierta persona cuyo nombre me reservaré y… ¡feliz cumpleaños, papá!
domingo, 21 de junio de 2015
Detesté el Día del padre (ahora ya no... tanto)
Pocas veces puedo decir esto que voy a escribir: odiaba el Día del padre.
Luego de la separación de mis papás, mi padre decidió olvidarme y lanzarme al olvido con cuatro palabras hirientes y poderosas: "olvídate que tienes padre" y crash…
Recuerdo que en la primaria siempre nos ponían a hacer manualidades para regalarlas el Día de la madre y cosas "varoniles" para darlas el Día del padre, pero me chocaba y me deprimía porque no tenía a quién entregárselas. Me quedaba mirando mi esfuerzo ahí solo…
Pese a que estuve rodeada de muchos hombres y los quise como si fueran mi padre, mi mente sabía que no eran mi papá. Mi abuelo (a quien adoré) sabía que lo amaba, pero no era mi papá, digo: era papá de mi mamá no mío. Mis tíos eran eso: mis tíos, no mi papá. Entonces, nunca regalaba nada de lo que hacía y me dolía.
Recuerdo un día que me puse a llorar con mi mamá porque no sabía a quién regalarle la corbata azul de fomi con un poema que había hecho, siempre me consoló (gracias, má).
Pero. Llegó el día en que mi madre empezó a salir con su actual esposo, por quien siempre sentí una gran simpatía, él también venía de padres separados y platicaba con él sobre eso mientras caminábamos agarrados de la mano. Poco a poco se ganó mi cariño y, finalmente, mi amor. Un día se me ocurrió una idea loca.
Era un Día del padre, creo que tenía ocho o nueve años, íbamos a comer y yo toda nerviosa le dije -cuando estuvimos a solas- "Jaime, quiero decirte algo muy importante". Me miró fijamente y escuchó mi preguntita tonta y sincera: "¿quieres ser mi papá? Me gustaría que fueras mi papá". Me sonrió y esos ojos ojerosos y cafés también lo hicieron, me dijo que sí, que le gustaría ser mi papá. Así fue como escogí a mi papá.
Nunca o pocas veces se lo digo: lo quiero, mucho y es una de las mejores decisiones que he tomado. Y no me arrepiento.
Jaime ha estado conmigo (y con mi mamá ooobviamente) en las buenas, en las malas y en las peores. Es curioso, tenemos la misma forma de dormir y muchos gestos parecidos. Él estuvo en las idas al hospital, se ha quedado en vela en la sala de espera, me ha recomendado curas para mis crudas espantosas. Nos hemos peleado como todos los papás. Me ha regañado por mis rebeldías, pero también me ha dado su voto de confianza a mis salidas y mi estilo de vida.
Con él fue mi primer vals. me enseñó a bailar salsa. Él estuvo la primera vez que me rompieron el corazón cuando tenía 17 años y ni siquiera me preguntó si me ocurría algo, sólo me miró y mientras íbamos en el coche, me jaló y me abrazó fuerte. Hace un año tampoco preguntó nada cuando terminó la relación con el ex, sólo preguntó a mi mamá "¿qué tiene?" Nada, respondió mi mamá. "Uhm..." y no dijo más, entendió que el nombre de aquél estaba vetado y jamás preguntó.
Ha estado en mis XV años, en mi graduación, para ir por mí a una fiesta, aguantar que vomitara mientras el coche andaba o bien vomitarle parte del coche. Me soportó en la parte más rebelde y loca de mi vida. Nos hemos llevado muchas sonrisas, muchas metas y retos cumplidos.
Ésa es mi historia con mi papá. Yo elegí a mi papá y él ha sabido serlo con sus celos, sus regaños, sus risas y sus lágrimas.
Gracias, Jaime por aceptar este compromiso, saber ser papá y amigo. Feliz aniversario paternal.
Jaime ha estado conmigo (y con mi mamá ooobviamente) en las buenas, en las malas y en las peores. Es curioso, tenemos la misma forma de dormir y muchos gestos parecidos. Él estuvo en las idas al hospital, se ha quedado en vela en la sala de espera, me ha recomendado curas para mis crudas espantosas. Nos hemos peleado como todos los papás. Me ha regañado por mis rebeldías, pero también me ha dado su voto de confianza a mis salidas y mi estilo de vida.
Con él fue mi primer vals. me enseñó a bailar salsa. Él estuvo la primera vez que me rompieron el corazón cuando tenía 17 años y ni siquiera me preguntó si me ocurría algo, sólo me miró y mientras íbamos en el coche, me jaló y me abrazó fuerte. Hace un año tampoco preguntó nada cuando terminó la relación con el ex, sólo preguntó a mi mamá "¿qué tiene?" Nada, respondió mi mamá. "Uhm..." y no dijo más, entendió que el nombre de aquél estaba vetado y jamás preguntó.
Ha estado en mis XV años, en mi graduación, para ir por mí a una fiesta, aguantar que vomitara mientras el coche andaba o bien vomitarle parte del coche. Me soportó en la parte más rebelde y loca de mi vida. Nos hemos llevado muchas sonrisas, muchas metas y retos cumplidos.
Ésa es mi historia con mi papá. Yo elegí a mi papá y él ha sabido serlo con sus celos, sus regaños, sus risas y sus lágrimas.
Gracias, Jaime por aceptar este compromiso, saber ser papá y amigo. Feliz aniversario paternal.
martes, 9 de junio de 2015
Pienso en el abuelo
Desde que desperté tuve la sensación de haberlo soñado y no lo saqué de mi mente. Me acordé de tantísimos momentos juntos, de infinidad de sonrisas, miradas, llamadas de atención y miles de apapachos que me daba en cualquier situación.
Dice mamá que siempre me consintió. Y siempre recuerdo sus abrazos, las cantadas, las tardes que caminaba tomada de su mano después de comer. O cuando acompañábamos a la abuela con doña Esperanza y él se ponía a platicar con don Pancho. Algunas veces me llamó la atención porque me lo merecía. Otras -las más- jugábamos a las luchitas, se dejaba peinar, se dejaba hacer con tal de verme sonreír.
No tuve hermanos. Así que él era mi compañía y mi mejor amigo. Comíamos mango, nieve y preparamos dulce de chico zapote con jugo de naranja, mi favorito. O las mitades de melón con nieve de limón o crema, los plátanos con crema. O las mañanas y tardes de Nochebuena y Año Nuevo cantando Juan Gabriel junto con mi tío o los villancicos de ese disco que incluía a Daniela Romo, Tatiana y Mijares o escuchando todo el día El Fonógrafo.
Tenía ese libro de texto donde aparecía La Patria y me leía su contenido, luego me contaba alguna anécdota sobre la Revolución o algo de su pueblo allá en Tlaxcala. Ojalá pudiera acordarme, pero no recuerdo nada digno.
Él me contó, antes que a nadie, que había soñado con su madre y le llamaba, le decía que pronto estarían juntos. Ya presentía su muerte. Nadie lo supo. Se fue despidiendo poco a poco y de cada uno.
Aquel viernes, sentados al sillón amarillo de piel sintética frente a la tele, me abrazó fuerte, demasiado y no me dijo nada. Ésa fue la primera vez que supe que el silencio también comunica y que era el adiós. Era el final de El privilegio de amar y el sábado, cuando agregaron el 5 a la marcación local, lo mató un camión de ruta. Quedó tendido cerca de La viga y Río Churubusco.
Mi tía y mi abuela fueron a reconocer el cuerpo. Él fue a comprar melones y estaban deshechos en el pavimento. Mi abuelo murió al instante y tuvieron que reclamarlo en un MP. Ahí estaba el chófer que lo mató detenido, creo que estuvo ahí una o dos semanas, pero mi tío le otorgó el perdón porque tenerlo en la cárcel no iba a regresarnos al padre, al tío… al abuelo.
Las siguientes horas, luego de ver llorando a mi abuela y tía por la calle abrazando la "mulita" -bastón de él-, desconsoladas, pasaron extrañas, irreales, no tengo memoria completa, sólo flashazos.
Fui al día siguiente a verlo y al mirarlo dormido en el ataúd me parecía ilógico que él haya muerto, que me dejara sola y me puse a llorar desconsolada. Mi mamá me sacó a la calle para tranquilizar mis chillidos, para explicarme qué era la muerte, para que perdiera la esperanza de verlo sonreír.
En los rosarios todo transcurrió raro, todos estábamos alerta, pensábamos que iba a llegar por la puerta grande y gritaría: ¿Qué chingados hacen? Hasta parece que se murió alguien, yo todavía no me muero. Luego se soltaría a reír y se sentaría en su sillón amarillo a ver la TV… jamás pasó. El vacío fue llenándose con otras cosas, quedaron otros vacíos, extrañé a otras personas, derramé más lágrimas, pero nunca dejé de extrañarte… jamás. Y hoy te recordé.
Siempre te pienso, abuelo.
¡Te quiero Enrique Bernal!
sábado, 3 de enero de 2015
Inicio de año jarcor
He querido escribir sobre lo que me pasó el jueves, luego de la celebración de Año Nuevo en casa de mi tía en Pueblo Quieto, pero como que no me ha salido o me da penita o pudor o qué sé yo. El punto es que me la pasé bien, pese a que siempre me predispongo a las cosas, bailamos, reímos, comimos sencillo, bromeamos y tenemos hartas fotos vaciladoras y vídeos cabuleadores donde nos vemos pachangueando en comunión familiar.
Dormí temprano, mi cuerpo ya está acostumbrado a descansar a cierta hora y me caigo de sueño a más tardar las 12, aunque esta vez me dormí a la una y media. Luego de un tequila. Fuimos a la fiesta de un vecino de mi tía, pero yo llevaba vestido y hacía mucho frío, así que me regresé a cambiar y como me dio hueva, ya no salí. Me quedé a dormir plácidamente.
...hasta que ocurrió la desgracia.
El hermano de mi papá es alcohólico y mala copea muuuuy cabrón, entonces escuché gritos, que todos salieron y como a mí me vale madre el mundo (que no debería, pero es la realidad, si no soy requerida, si no me llaman, pos mejor no le juego al chingón ni me meto, sigo dormida y ya después me enteraré del chisme, y eso siempre pasa), seguí dormida hasta que vi que metieron, cual trapo, al hermano de mi papá, perdido de borracho, mi tío lo sometió con una llave y cuando se separó zham vimos que estaba lleno de sangre. Sí, estaba descalabrado y cuando vi eso, ya me levanté. Mi tío no dejó de agarrarlo. Fui por hielo y agua para limpiarlo, cortamos sábila para pararle la sangre de la herida.
Total que ya medio se había calmado y tuvimos que "someterlo" entre varias personas, yo traigo lastimada mi muñeca derecha, le tuvieron que poner café para que le hiciera costra y le dejara de sangrar... por fin, pude ver que la Esposa-Bulto de mi tío sí sirve para algo, ella ayudó a que él dejará de sangrar.
Tras una hora de estar batallando con el borrachín, todos nos fuimos a dormir. La esposa del borrachín lavó la ropa del susodicho, de mi tío, el colchón y los trapos llenos de sangre.
Al despertar, todo como nuevo, menos el borrachín que estaba raspadísimo de la cara y con la moral hasta abajo. Me ofreció una disculpa, la acepté.
***
Por otro lado, mi tía y yo hemos tenido algunos problemas porque dice que yo le pongo cara cuando viene a la casa y que me quejo de que se quede a dormir conmigo. Y sí, tiene razón, estoy acostumbrada a dormir sola y ella ronca como trailero, por lo que despierto de malitas pues los ronquidos son la única cosa que me despiertan en la noche.
Así que ella se le ocurrió que un buen momento para decirme las cosas era frente a todos, fue su problema. Me dice: "hija, ya cambia ese mal carácter". Y le respondí: "mira tía, el día que tu hija loca cambie su carácter y la forma en cómo trata a sus hijos, entonces hablamos. A mí no me critiques". Se quedó calladita.
(No me enorgullece aunque era necesario e imperativo poner las cosas en su lugar. Si no le doy lata a mi mamá, y mis papás no se meten conmigo ni mi forma de ser y me dejan hacer y ser quien yo quiera, no sé por qué les afecta tanto a los ajenos).
***
También me di cuenta de algo que mi mamá hizo hace muchos años por mí y por ella misma, pero hasta ese día pude darme cuenta y se lo agradecí enormemente. Dolió, pero hubiera dolido más tener que soportar cada noche, cada día la preocupación de ver a alguien especial como estuvo este señor Borrachín.
Las cosas pasan por algo y en el momento menos esperado, los cambios empiezan a dar frutos.
***
Loquisímo inicio de año. Bien jarcor y, de nuevo, estoy enferma *toing*...
domingo, 30 de noviembre de 2014
Diciembre
Sinceramente, me parece un mes difícil desde hace unos años. Nostálgico, complicado, lleno de recuerdos y tristeza que me embarga conforme se acerca la Navidad y las reuniones familiares. Un mes con demasiado peso.
Iba a escribir sobre otra cosa, pero... me choca tener esto atorado entre ceja-oreja-garganta.
Me acuerdo de las fechas cuando mi abuelito vivía, mi abuelita preparaba los buñuelos en año nuevo y los tendederos estaban repletos de la masa oreándose para en la tarde-noche meterlos a la manteca hirviendo. Cuando todo el día sonaban los vinilos de Juan Gabriel y bailaba con mi tío o cantaba con mi abuelo, qué decir del disco de villancicos con Lucero, Mijares, Daniela Romo, Timbiriche y demás cccccelebridades del mmmmedio artístico.
Preparar con mi mamá la pierna, inyectar un día antes el pavo con cocacola, tequila, pimienta y sal para que quedara jugosita y perfectamente condimentada. Los aromas del axiote con naranja y pimienta, el comino con tomate verde y chile verde, el aroma del caldo de res con cebolla y ajo, el bacalao (al que siempre le robaba las aceitunas). Lavar las uvas, robarte algunas. Ir al mercado por lo que se olvidó.
Poner la mesa... "cuchara, cuchillo y tenedor; cuchara, cuchillo y tenedor", me repetía cada que debía repetir la operación.
Después meternos a bañar para ponernos guapos para la ocasión. Mamá y yo, siempre éramos las primeras. Mi tía llegaba con mi tío y mis primos. Y siempre que ya estábamos a punto de servir, tocaba mi tío Pancho. Las maldades de él durante toda la cena. Las risas. La sidra rosada. Las cosas buenas y las cosas malas.
Me hace recordar demasiadas cosas: las personas que se fueron, las personas que murieron, las que decidieron irse, quienes creí que se quedarían o con quienes sentí que me quedaría. Las canciones que ya no canto. Los sueños rotos y mi corazón roto. La persona que fui y ya no soy.
Me choca Santa Claus porque nunca me trajo nada y no porque me portara "mal" sino que jamás me hicieron tener fe en él. Además viejo panzón y ridículo que entra como ladrón a las casas. No me gustan los renos, en mis tiempos (#TíaCuervo) no habían esas cosas de "Rudolph", nel, era Rodolfo. Y era cantar las del burrito sabanero, que "me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra". No había el boom de los muñecos de nieve como adornos caseros. Todavía se adornaba con nochebuenas, esferas y algunas lucecitas de colores en las ventanas o las marquesinas de las casas. Me caen mal los renos y los muñecos de nieve porque nunca he visto uno de sus animales ni he hecho un muñeco de nieve. Lo más cercano que tenemos es el granizo, pero ps... no mamen, no es lo mismo.
No me gustan esos adornos. Me gustan las esferas, esas que con un estornudo se rompían y te regañaban... jajaja. Ésas cosas me gustan. Me gustan las nochebuenas, aunque se sequen en enero o quizá en febrero.
Me gusta cocinar aún algo de la cena, aunque sea simple porque por el trabajo no puedo hacerlo de lleno, como antes.
No sé qué haré este diciembre donde estaré llena de alergia (como en los anteriores) y nostalgia y tristeza. Definitivamente, no me gusta este mes. Se me agolpa todo. Me deprimo demasiado. Y será, como en los anteriores, otro diciembre sola... y eso me parte el corazón...
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Y la que nunca puede faltar en cualquier disco de Navidad:
domingo, 12 de octubre de 2014
La cagué (otra vez)/fiesta y bailongo/la loca se deschavetó (otra vez,también)
Acabó de llegar a la casa, son las cuatro de la mañana, estoy borrachina y tengo el efecto "cama voladora" entonces prefiero escribir en lo que se me pasa.
La cagué bien gacho y ahora sí ps es cosa mía, muy cabrona, y yo que estaba poniendo en orden mis ideas y mi pánico y esas madres para, digamos, decidirme y a ver qué salía porque sí me he portado bien ojete y pendeja y mal pedo y, es cierto, nadie se merece mis pinches tratos de mujer estresada. A ver qué se arregla mañana, seguro ya perdí; pero… en caso de que leas esto: te quiero a ti.
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Fue el cumple de Caro en el Dos naciones y qué bonito el ambiente porque tocó banda en vivo los éEeEeEexitos de la salsa romántica y la cumbia (no la sonidera), volví a ver banda que tenía rato que no veía y eso siempre se agradece.
(Como buena borracha de tres quintos que soy me quedé dormida a medio post… #NoMamar)
En el bailongo-convivencia alcohólica estuvo divertido, ameno, buena música y ambiente variado porque había una combinación de vitalidad con los pasitos tuntún de los ñores de al ladl que se aventaban unas que no mamen jajaja, en resumen: muy buen cotorreo.
(Metí la pata; pero no hablaré de eso en este post ni en ningún otro, no tiene caso, la neta. Porque… pos ya pasó y ya lo pasado, pasado y esas mamadas y todos lo vamos a entender y todo bien y tranquilo y sin peeeedos y ya. Así que sin dramas. Sólo yo me entiendo).
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De regreso a la casa venía platicando con el taxista y en los períodos de silencio se me salían las lagrimitas de amargura y pendejisml atoradas que traía…
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Llegué a casa y aún seguía la pachanga en casa (y sigue y sigue como conejito Duracell), me encontré a un amigo de la secundaria, me llamó "fresa" (esto se empieza a popularizar, no jodan), bailé con él, platiqué y reímos.
Y de pronto buuuum que se suelta maaaal pedo la bronca: la sobrina-loca de mi papá se deschavetó y aguadó la superviviente fiesta y todo así, con cara de O_O", cosa loca-cosa rara y cosa cómica; perdón pero sí lo fue.
En fin. Fin de semana intenso-intenso.
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Dormiré que al rato debo arreglar las cosas mientras me arrulla el "vuela, vuela por otro rumbo…" de Hoja en blanco que suena en el sonido del pachangón…
*sniff* sigo lloriqueando…
¡Grrrrrr!
sábado, 11 de octubre de 2014
Los ex inquitables contraatacan
Hoy habrá fiesta grande aquí en la casa y como suele pasar en esos pachangones pues es casi seguro, segurísimo, que vendrán dos de mis ex amoríos porque uno es sobrino de mi papá y otro es primo de una sobrina de mi papá. Todo queda en familia jojojo…
Pues pasa que debemos guardar las apariencias "uy, no aquí no pasó nada-de nada", saludarnos, sonreír jijiji y ni cruzar palabra porque, ahora, ambos están casados. (Cosas locas que sólo me pasan a mí).
Digamos que el que menos pedos me causa es "el sobrino": ni nos pelamos y ya cada quien a lo suyo y tantán.
El otro, "el primo" puff con ése sí me gané odios, malos tratos, amenazas y mal-de-ojo de parte de sus hermanas feas y su mamá posesiva (hola, ex suegra mua mua) y nomás porque lo querían controlar a este vato.
Nos conocimos, hubo química, nos fuimos de viaje de Semana Santa (que casi me corren de la casa por no avisar) y salimos un par de veces, antes de que su familia se metiera e hiciera un caos. De hecho, le escribí varios textos que publiqué en el otro blog y en metroflog, después los linkeo que estoy en el cel.
Y después-después de todo ese borloteo nos vimos ocasionalmente, pero tuvo novia y ya ni la palabra me dirigió, se mamoneó (pus huevos, puto); en cambio cuando iba solo me hablaba y flirteaba conmigo y yo lo mandaba a la chingada, ¡pos quién se cree!
Y para no hacerles el cuento muy largo: hace dos años se casó y como ya no jalo a las fiestas fFfFfFamiliares ps ya no lo veo. Y ya, todos felices.
Igual y sí vienen; pero yo ni voy a estar.
Y que mi ex suegra y sus hijitas gachas a la vista se metan su mala vibra por el orto y que lo disfruten.
Bueno, ya me voy a mi junta editorial con Marnuj, nos vemos el miércoles en el taller, ¡no lo olviden!
viernes, 10 de octubre de 2014
Cuando era niña yo bailaba rolas de Fey sin mucho éxito (ni gracia)
Yo la bailaba cuando era niña (jajaja) y hasta la bailé en un festival del día de las madres o algo así en la primaria.
Ooooooh, qué oso con Fey.
Qué bueno que cambié y ahora-ahora no me gusta el pop.
Pinche pop pinche y rosa y repetitivo-repetitivo-repetitivo y masoquista
emocional-mal pedo (con sus honrosas
excepciones argentinas, colombianas y japonesas), de ahí en fuera, el pop
ya está muy pachiche.
Junto con mi prima me ponía a bailar y cantar “tú mi
complemento, mi media naranja, yo te quiero sin cruzar palabras, si esto no es
un sueño ¡eres mi otra mitaaaad!”. En ese
entonces yo no sabía moverme y mis movimientos arrítmicos tenían la gracia de
una zanahoria en un concurso de poodles con pedigree.
Bailaba como mi prima me decía y nomás no la armaba, la
cagaba a cada rato y nunca (NUNCA, en
serio) me ha tenido paciencia (ni
tantita) ps me daba zapes, me decía: “estás bien mensa, aprende” y no, no
la armaba. Mi coordinación pa’l baile del pop tipo Fey era nulo o muy
deficiente, pero (lo juro, verdádedios,
por ésta) lo intentaba con mucha enjundia.
Sin embargo. Crecimos y adivinen ¿quién es un as en el
bailongo y el meneíto de cadera? Sí: yo. Mi prima se mueve, pero ni gracia
tiene y yo dejo a todos cautivados con mis movimientos (jajaja no es cierto, estoy faroleando bien cabrón). Ahora sí lo disfruto
mucho y nadie me zapea. Qué bonito es crecer y decir: ja-ja *tonito Nelson* te
superé.
Y esta otra canción, híjole cómo me llegaba en la secundaria, me llegaba ritihaaaarto en mi corazón virginal y enamoradizo e inocente de aquel entonces porque sufría porque el chico que me gustaba ni me pelaba y, después sufrió porque el que me gustaba se fue de la secundaria-carcelera en la que íbamos... ah, qué tiempos tan extraños.
(Y ahora escucho los EeEeEeÉxitos de Fey en mi Spotify en mi oficina godinez donde no estoy haciendo nada porque no hay nada qué hacer juajuajua, así mi viernes. Sí, morían por saberlo, oh).
martes, 7 de octubre de 2014
Crónica de una familia locamente anunciada
Tenía muchos, muchos años que no me la pasaba tan bien como este fin de semana con toda mi familia en PuebloQuieto. Todo transcurrió sin mayor problema y con mucha diversión.
Viernes:
Fue toda una odisea poder llegar al pueblo, la lluvia nos tocó antes de tomar Chapultepec y en verdad qué terrible es manejar en la Ciudad de México, ¿neta siempre hay taaaantos encharcamientos y "fuentes"? No, no, horrible el trayecto a Indios Verdes con lagunas, charcos y cascadas pestilentes. Hicimos tres horas de camino, esta marca sólo es superada por la Navidad de 2012 o 2011, no me acuerdo. Al llegar a casa de mi tía, como a la medianoche, nos recibió con la cena y un café. Platicamos un rato y dormimos a todas margaritas.
sábado, 4 de octubre de 2014
Esto es el amor
Desde la semana pasada dio inicio mi taller de periodismo
narrativo con Juan Pablo Meneses y estoy muy emocionada. Nunca había tomado un
taller online, esta es la primera vez que me aviento a hacerlo, además me
pareció atractivo por el temario, quién lo impartía y que podíamos hacer a
distancia entre personas interesadas en el periodismo narrativo desde cualquier
parte del planeta.
Ya tuvimos nuestra primera tarea que consistía en hacer un
autorretrato para que JP evaluara que redactábamos bien y sin faltas de
ortografía, la primera prueba fue superada. *wiii*
Ayer fue nuestro primer encuentro en el chat, aunque nos
conectamos muy pocos, fue grandioso ver cómo con internet, una computadora y
muchas ganas puedes aprender algo interesante. Pero digamos que eso paso a
segundo plano cuando JP nos dijo que a partir de ahora ya somos corresponsales,
sin importar donde nos encontremos, él iniciará cada charla con las novedades que
hayan ocurrido durante la semana en la ciudad o pueblo donde nos encontremos y,
como ya saben que soy una romántica, sentí bonito y un vuelvo en el corazón
periodístico que tengo.
Así que ahora soy corresponsal, ¡qué bonito! *u*
Y bueno, para esta semana, tengo la tarea de hacer un texto
de máximo 3 mil caracteres donde muestre, desde tercera persona, un espacio
íntimo, el reto es escribir todo con el mayor detalle posible, no sólo decir
que está sino mostrarlo mediante la descripción. Así que este es mi reto
semanal.
Seguramente si el amor fuera tangible sería esto que estoy
viviendo ahora: la pasión del periodismo, esa pasión por volver a escribir y
perseguir mis sueños.
Aaaah, estoy feliz. Yo *corazón* periodismo.
****
Por otro lado, no estoy en la ciudad, me fui a Pueblo-Quieto
con toda la familia al bautizo de mi sobrino y la presentación de mi sobrina-ahijada,
se verá hermosa, eso es lo bueno.
Lo malo es que no hay internet y muy poca recepción telefónica,
pero bueeeno, aguantaré firme y estoica.
Lo peor es que ni siquiera puedo beber.
Habrá tela de dónde cortar, quizá sí o quizá no. Ya les
contaré el chisme. Me voy a donde no hay civilización, ya me voy pa’l pueblo (bueno para cuando salga esto publicado ya
estaré en el pueblo donde todo es desierto y dunas sin tecnología. Sí, el post
lo escribí ayer, wooow viajamos en el tiempo gracias a las herramientas de
Google), adiós, adiós.
Mñe.
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