miércoles, 16 de diciembre de 2015

Barra libre de dos horas (o el brindis godín)

Pues el brindis del periódico no fue la gran cosa. Más bien me pareció como esas promociones de los antros cuando te dan barra libre de 9 a 11, también por las emperifolladas. Clásico de evento godín. 

No me agrada la gente en masa, así que estaba un poco nerviosa; pero mñe… al entrar nos ofrecieron la copita de vino tinto (pegador) y así fueron más chidas las cosas, más ligeras. 

La comida estuvo agradable, creí que sería peor, luego del desayuno no tenía altas expectativas, y las bebidas a las dos horas fueron negadas a los invitados. 

Uy, entre los invitados estuvieron personas distiiiiinguidísimas, como la ex primera dama, Margarita Zavala; el líder nacional del PRD, Agustín Basave y por ahí comentaron que alguien más pero no vi a nadie más. 

Lo más chido del brindis fue convivir con compañeros de otras áreas, que justo este tipo de eventos se presta a eso, como los chicos de diseño con quienes bromeé, cosa que no hice ni en mi fiesta, que también fueron. 

Estuvo re curioso que al entrar al salón Palaviccini la primera foto que veas colgada es el Don Dueño del periódico con Enrique "Copetes" Peña Nieto, abrazados y con esa risa burlona que tiene el presi… (¿habrá tenido una igual, pero con el ebrio de Calderón?). Y así ves fotos por aquí y por allá con celebridades rateriles del mundo de la política. 

Al final dieron bolsita de dulces, tipo fiesta infantil con Totis, Pulparindos, Mamut y Winnis en su interior… ya no alcancé. 

También hubo un patético Santa y su duende, con cara de apático, yo estaría igual, y sin embargo causó revuelo. A mí la neta no me gusta naaaada el Santo Clos porque pues aquí ni hay chimeneas ni nieve ni somos güeritos-ojo verde. 

Como sea. Estuvo chidísimo convivir con los coguorquers <3. Lo pinche jodido fue regresar encarrerado y pedón a trabajar, ¿no les dije? :( 

martes, 15 de diciembre de 2015

Me gané un chocolate *yom yom*

Ayer mientras estaba postrada en una banquita de la Alameda, esperando y viendo la vida pasar una chica se me acercó y dijo "¿te puedo hacer una rápida encuesta?". Acepté. "Es la segunda en menos de una semana", pensé. 

Me preguntó que si consumía chocolates y de todas las marcas sólo una no he probado Ritter noséqué. Ya me había hartado con tanta pregunta y le dije que si le faltaba mucho porque debía regresar a trabajar… 

Terminamos, me pidió mis datos y me hizo firmar una carta sobre el uso de mis datos personales porque me iban a llamar para cerciorarse que sí me habían dado el chocolate y que sí era yo la que contestó la encuesta. 

¿Cómo? ¿Me darán un chocolate? me brillaron los ojos. Así que me dieron mi tableta de chocolate con caramelo y sal de mar. Nos agradecimos las atenciones y huí. 

Chale, le di un nombre que no es el mío y un celular que tampoco es el mío, fue mío; pero ya no. Me sentí mal… el chocolate estaba muy rico, eso sí. 

Ñom ñom 

*** 
Hoy es el brindis del periódico, al rato más noticias sobre este acontecimiento navideño. 

domingo, 13 de diciembre de 2015

Lectura del profeta Isaías

El viernes fue la misa de mi abuelita, cumplió un mes de muerta, así que mis tíos decidieron aunque sea hacerle una ceremonia religiosa para pedir por su descanso y demás. Yo no creo en esas cosas, sin embargo he aprendido a respetar a las creencias ajenas. 

Pese a que voy a misas no suelo responder ni persignarme ni nada de esas cosas. Así que fui respetuosa y nada más. No tenía ni dos minutos de haber llegado cuando una señora de esas dévotas me pidió si quería leer la primera lectura de la misa. Me encogí de hombros "por qué no". Mñe. 

Era pequeña y pese a que la leí un par de veces no le encontré sentido alguno. De hecho, me pareció absurda, igual que el discurso del padre sobre las mamás y que son alcahuetas y a quienes les guardamos mayor confianza y bla… llegué a la conclusión de que la religión católica normaliza el incesto y nadie hace NADA. 

Fue muy chistoso. Mientras hablaba el padre tanta tarugada recordé a mi abuela cuando me enseñó a rezar y cómo cantábamos las canciones religiosas que se cantan en las iglesias, lo chido que me parecía Dios y cuán grande era por crear el universo. 

Ahí en plena iglesia pensé en mi abue, en que es chido pensar que ya es parte del Universo, que la próxima estrella en formarse llevará su energía, que el gas que liberan las plantas o que forma a las estrellas tiene parte de ella y pensando eso sonreí y dije: qué insignificante es dios. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Pavo godín, ¿y qué?

Realmente, nunca he creído que algo sea más godín en la época decembrina que la honrosa entrega con tu respectivo número de empleado del pavo de doble pechuga y congelado (pa' que se mantenga en peeeerfecto estado).

Bueno… pues sí: tengo un pavo. U_U yom yom :P 

Lo cagado: el guardia que me dio el pavo  me cambió el nombre, por mi nombre científico, o sea Yurikus. Ja. 

Son siete kilos y 108 gramos de pura sabrosura, doble pechuga. No me quejo, la verdad, ya puse mi respectiva parte de la cena de Navidad jojojo… 

¿Ya me perdieron? Sí, ya soy godín… 


Nooooooo… 

lunes, 7 de diciembre de 2015

¡Llegó diciembre!

Y apenas me doy cuenta. Sí, ya sé soy una distraída de lo peor pero este pufff se me pasó de volada cuando menos sentí ya era junio, luego agosto, noviembre y pum, se acabó. 

Estas fechas no me gustan del todo. La gente enloquece con las compras, los regalos de navidad, los ingredientes para la cena, dónde será la celebración, quiénes asistirán… demasiado ajetreo cuando es un mes donde necesito paz. 

Oh, sí. Necesito paz para reflexionar sobre el año que casi casi acaba (ya sé, ya sé… que eso a muchos les parece una mamada), todo lo bueno que hice o no, y lo que me gustaría realizar el siguiente año. Pa' pronto me gusta hacer balance. 

Y este año no será la excepción. Hay mucho qué hacer y dar las gracias y decidir cambios importantes y vocacionales, entre ellos mi tesis, que a ver cómo se dan las cosas. 

Bueno… en el periódico me darán un rico y refrigerado pavo, ya compré sidras para ambas fechas, ¿ya estoy lista para armar la pinche party? 

Nota al pie: no me siento tan extraña como otros años, quizá sea el amor o que he empezado a madurar como manzana o que ya empecé a soltar el pasado… quién sabe, pero me siento bien. 

Cambio y fuera. 

martes, 1 de diciembre de 2015

¿Qué onda con los problemas familiares?

Luego del fallecimiento de mi abuelita empieza a salir, inevitablemente, problemas familiares de antaño y que nos llevaron a la posición de no saber que ella ya había muerto 19 días atrás. 

Los pedos cabrones entre mi tío, el que cuidaba a mi abue, y los demás se basó en los chismes, la victimización y la codicia de él. El rencor y el coraje fueron férreos apostadores en esta novela llamada "familia". Estoy casi segura que mi abuelo se ha de estar retorciendo en su tumba ante semejantes mamadas. 

Entre que mi tío no nos dejó verla o la escatimaba en las visitas y nosotros no hicimos nada "legal" para parar todas sus tonterías pos… ¡aquí están las piiiiiinches resultados! 

Ni siquiera supimos que mi abuelita falleció el 11 de noviembre, fue incinerada en algún lugar de Xochimilco (¿por qué? ¡Sepa!, ella vivía en Iztapalapa) y aún desconocemos las causas de su muerte. 

Medio mierda el asunto, ¿no? Estoy tranquila con ella, no me reprocho ni le reprocho nada, la amé, la amo y la amaré. 

Nomás duele la pérdida y la forma en que una se enteró de eso… #chale 

sábado, 28 de noviembre de 2015

La abuela se ha ido...

El mundo se quebró un poco. Se quebró. Quebró algo en mí... el mundo era lindo porque ella aún existía, respiraba el mismo aire, veía el mismo cielo, vivía el mismo tiempo pese a su Alzheimer, pese a todo. Hay un dolor inmenso como un abismo, un abismo que quizá no se llenará un poco ni se irá en mucho tiempo, para mí ella era el amor mismo.

Justo iba a escribir sobre mi viaje a Playa del Carmen, pero esto me supera y no he podido hablarlo, no me salen las palabras con mi mamá y de pronto pienso en la noticia y apenas me salen las palabras. Ayer llegué del aeropuerto, cené y mi mamá me dio la noticia no sin antes preguntarme detalles de mi viaje, luego mi felicidad se desvaneció, se me escapó de las manos...

Justo en este viaje, platiqué con Blanca sobre el primer viaje que realicé a San Luis Potosí en tren con mi abuela y con mi tío, ese gran hijo de puta que no quiso avisarnos que había fallecido para rompernos en ese momento y no fuera más doloroso después. Recordé lo hermoso que fue ese viaje, conocer el pasado de mi abuela, su primaria (que nunca terminó), a mi tía Flora, las calles que recorrió, los lugares que vio... y ahora ya se fue. Ya está con mi abuelo. Ya están juntos y ella ya está mejor, o eso quiero creer.

Luego de que muriera mi abuelo, ella se cayó y se rompió la cadera, luego vino el maldito alemán que nos la arrebató desde hace más de 10 años, poco a poco y cada vez más dolorosamente. Odio que no hayamos hecho nada por ella, luchar más por ella, porque mi tío no nos la quitara, arrebatarle el control sobre ella, pero también, aún consciente, lo decidió y hay que aceptarlo, nos guste o no.

Sé que la voy a extrañar más que a nada durante mucho tiempo porque lo amo y es piedra angular de mi vida, fue mi gran amiga, quien me enseñó a cantar, a sonreír, a soñar, a lavarme las manos, a respetar, a rezar, a creer en dios (ése en quien ya no creo ahora), a amar los jardines, a ser feliz mientras mis padres se divorciaban.

Gracias a ella tengo maravillosos recuerdos de las navidades, de cada año nuevo, de los buñuelos tendidos en mecates para que se orearan antes de freírlos en manteca, del delicioso bacalao con muchas aceitunas acompañados de pan blanco, los abrazos mientras dormíamos juntas, los baños juntas, su voz entonada al cantar, su forma de hacer el arroz y la sopa.

Agradezco que me haya heredado su gusto por la cocina y la comida. Cómo olvidar que veíamos juntas la novela o que nunca me compraba dulces cuando iba por mí a la primaria porque ya me tenía preparado un plato de mango, sandía, papaya, frutas varias o dulce de chicozapote o las mitades de melón con crema o nieve de limón, los helados de vainilla o chocolate.

Qué decir de las pláticas y risotadas con Doña Esperanza y Don Pancho, de su piel arrugadita y suave, de sus manos con unas uñas bonitas y bien cuidadas, esas manos que no dejaban de tejer y tejer, me enseñó pero nunca aprendí.

Dice mi mamá que con mi abuela aprendí a decir 'maliposa' y a cantar "ay, mamá los toros unos pintos y otros moros"...

Te amo abuela, nunca tendré palabras suficientes para explicarte ni entender taaaanto amor que te di y cuánto te extrañaré.

Esta foto es de por allá del 2008, mi peinado y el Atos me lo dijeron. Fue una de las últimas veces que vi lúcida a la abuela o, por lo menos, fue de las últimas veces que logró recordarme. Después de 2009 me perdí en su memoria. 
Sé que ya están juntos, eso reconforta. Te amo abuelita, algún día nos volveremos a encontrar...