"-Hermano, sé que eres un hombre recto y que estás orgulloso de eso. Pero plantéate una pregunta: ¿Por qué hay que decir la verdad? ¿Qué es lo que nos ata a ella? ¿Y por qué creemos en realidad que la veracidad es una virtud? Imagínate que te topas con un loco que dice que es un pescado y que todos somos pescados. ¿Vas a discutir con él? ¿Te vas a desnudar de él para enseñarle que no tienes aletas? ¿Le vas a decir a la cara lo que piensas? Dime. -El hermano permaneció en silencio y Eduard continuó-: Si no le dijeses más que la verdad, lo que realmente piensas de él, establecerías un diálogo en serio con un loco y tú mismo te convertirías en un loco. Y así es como funciona el mundo que nos rodea. Si insistiese en decirla la verdad a la cara, eso significaría que me lo tomo en serio. Y tomarse en serio algo tan poco serio significa perder la seriedad. Yo, hermano, tengo que mentir si no quiero tomarme en serio a los locos y convertirme yo mismo en uno de los locos."
Milan Kundera, El libro de los amores ridículos.
miércoles, 2 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Au revoir, 2012
Sinceramente, no sé si llamarte "querido año" porque tuve demasiados altibajos que, sin embargo, me llevaron a crecer como persona, a tomar decisiones emocionales y personales que me han hecho madurar y seguir en este proceso.
Descubrí muchísimas cosas de mí, de mi vida y aspectos que no quiero en una relación o en mi vida. Claro, tampoco soy perfecta y los volvía a cometer, debo dejar de hacer tormentas en vasos de agua...
Eso de que las personas llegan en el momento indicado es muy cierto. Y esas "coincidencias" me ayudaron a salir del bache, a saber que no estaba sola y que sólo necesitas dar el primer paso para dar el siguiente y moverte, no importa que tan pequeño sea ese paso es un gran avance; lo vivi.
Por otro lado, tampoco puedo decir que descubrí el amor porque no, entendí cuáles son las actitudes que detesto en alguien y cuáles las que me encantan. Ahora, la persona que comparte momentos conmigo (y que es mi amigo) me ha enseñado que se puede ir despacio, entender y sentir a la otra persona de diferente manera; quizá, por eso me gusta porque estamos igual de locos, pero que también somos muy diferentes y eso no hace menos valioso lo que pasa entre nosotros, lo que vivimos y cómo nos conocemos. Si me preguntan ¿qué pasará con él?, yo les respondería: no lo sé, lo estoy descubriendo.
Este año me dejó mucho, muchísimo movimiento en mi vida, en mi casa, en mi corazón, en mi cabeza, en mi familia. Y ésa es una de las cosas que no cambiaría por nada en el mundo aunque a veces quisiera ahorcarlos a todos no podría, tienen ese encanto que los hace especiales y los hace parte de mí. Cambiar a alguno de ellos sería como cambiarme a mí misma o renegar de mí...
Con mi tatuaje asumí responsabilidades y compromisos (de los cuales tengo miedo), aprendí a asumir que una decisión (buena o mala) trae consecuencias y con ello, tengo la responsabilidad de cargar con ellas. Sí, soy capaz de asumirlas. No me arrepiento de los cuervos y pronto iré por uno más.
A mis amigos: gracias infinitas por las pláticas, los consejos, los abrazos, los besos, los cafés, los tés, las caricias, los momentos, las lágrimas, los bailes, las copas, las llamadas, los mensajes, las caminatas, las comidas, los desayunos, las sorpresas; por escucharme y apoyarme cuando más lo necesitaba. GRACIAS POR SER Y ESTAR A TODOS.
Mis propósitos de año nuevo son ser feliz, estar para mis amigos cuando lo necesiten y estar bien conmigo misma, amarme cada día, saber que sí puedo, no permitir que nadie me haga daño, ser más humana y amar.
Y muchachada hermosa hay que darle que es mole de olla, les deseo todo lo mejor sexo, amor, dinero, sobre todo salud (y salú también), risas, orgasmos, fiestas, carcajadas, besos, abrazos y todas esas cosas pequeñas que hacen de la vida algo maravilloso y que tiene sentido.
De nuevo gracias: Sara, Fabiola, Trick, Ricardo, Medina, Nava, Ale, Israel, Fernanda, Lalo, Alfredo, Janet, Omar, Luis Miguel, Iván, Sofí, Daniel, Gaby, Victoria, Irlanda, Heberth, Brenda y un largo etcétera...
¡Vamos a despeinarnos este 2013!
Salú y buenas vibras.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Las 13 rolas del 2012
Pues estamos a nada de que se acabe el año y empiece otro, no soy de las que hacen propósitos porque los olvida; pero sí soy de las que hace un recuento y decidí poner las canciones que marcaron este 2012, aquellas que dejaron un recuerdo y me acompañaron en este año lleno de cambios.
1- Sexy and I know it- LMFAO
http://www.youtube.com/watch?v=wyx6JDQCslE
[Qué bello mi Vallarta]
2- Rabiosa-Shakira
http://www.youtube.com/watch?v=RgP3aqVbrGk
[Otro recuerdo de roomies]
3- Lo pasado, pasado-José José
http://www.youtube.com/watch?v=-hm14IW5H-A
[Desde una cantina...]
4- Esta soledad-Carla Morrison
http://www.youtube.com/watch?v=Ba5AziLIZNk
[Me acompaño en ese momento sin dirección]
5- Sweet disposition-The temper trap
http://www.youtube.com/watch?v=jxKjOOR9sPU
[De momentos se compone la vida, ¡sí!]
6- Veneno-Jesse&Joy
http://www.youtube.com/watch?v=WhC6YOkO8vM
[Ahí pa'l talón de Aquiles...]
7- La de la mala suerte- Jesse&Joy
http://www.youtube.com/watch?v=r0eIhlsks4s
[La historia de todo el (puto) año]
8- Enhorabuena-Fidel Rueda
http://www.youtube.com/watch?v=Glp5sTXhetc
[Por el placer de ser y porque está bien chida]
9- Peligro- Ely Guerra
http://www.youtube.com/watch?v=zBURSm83DwE
[Me recuerda esta historia y que estás aquí, de algún modo, conmigo]
10- Disfruto- Carla Morrison
http://www.youtube.com/watch?v=mzXEfv2R7GQ
[Alguna día se la cantaré a Midori...]
11- A quién le importa-Fangoria
http://www.youtube.com/watch?v=XX_hWpPnd3I
[Mi primer marcha gay...]
12- Oye-Sonora Dinamita
http://www.youtube.com/watch?v=4uzmmZibEvc
[La bonita fiesta de graduación]
13- La tienda de sombreros-Monsieur Perinè
http://www.youtube.com/watch?v=SzVgIJogj5o
[Ponerle play a esto, que suceda lo inesperado]
lunes, 17 de diciembre de 2012
En el camino
¿Desde cuándo la sociedad se volvió tan insensible a lo que ocurre a su alrededor? No sé si es por mi educación o es sólo mi forma de ver la vida o porque lo he aprendido de personas importantes en mi vida, pero no me agrada ver que un anciano con bastón se suba y no le cedan el asiento. Lo mismo ocurre con una embarazada o cargando a su bebé, personas con muletas o con collarín; nos importa un carajo si vemos llorando a alguien en la calle, si tocan el violín en el metro o nos brindan un poco de magia en el vagón lleno de gente y sólo me pregunto: ¿en qué momento pasó? ¿Cuando dejamos de sorprendernos, de asombrarnos y de preocuparnos por el otro?
Yo soy de las preocuponas por sus amigos, conocidos, familiares y ayudo a algunos desconocidos, como Olivia. Sí, soy de las que ceden el lugar, de las que, en la medida de lo posible, pide a los camioneros respeto a una persona con muletas; soy de las que platica con un perro o los alimenta. Yo no finjo estar dormida para no ceder el lugar.
Tal vez soy una empática o una soñadora, pero por qué nos hemos olvidado tanto los unos a los otros. ¿Qué dejamos en el camino? ¿Qué fue: la humanidad, la humildad, el optimismo, la observación?
Me desagrada la apatía de los adolescentes hacia sí mismos, la violencia desmesurada en los niños, el valemadrismo de los padres; que cada vez se droguen más morritos...
¿En qué estamos fallando como sociedad?, me pregunto mientras miro a mi alrededor cómo más adelante nadie le cede un lugar al señor con bastón. Observo que un adolescente fuma. Escucho las risitas estúpidas de una chica no mayor de 20 años que le coquetea al chofer. Siento el zangoloteo del camión. ¿Alguien más verá que algo no anda bien? No, qué va. No se inmutan...
Yo soy de las preocuponas por sus amigos, conocidos, familiares y ayudo a algunos desconocidos, como Olivia. Sí, soy de las que ceden el lugar, de las que, en la medida de lo posible, pide a los camioneros respeto a una persona con muletas; soy de las que platica con un perro o los alimenta. Yo no finjo estar dormida para no ceder el lugar.
Tal vez soy una empática o una soñadora, pero por qué nos hemos olvidado tanto los unos a los otros. ¿Qué dejamos en el camino? ¿Qué fue: la humanidad, la humildad, el optimismo, la observación?
Me desagrada la apatía de los adolescentes hacia sí mismos, la violencia desmesurada en los niños, el valemadrismo de los padres; que cada vez se droguen más morritos...
¿En qué estamos fallando como sociedad?, me pregunto mientras miro a mi alrededor cómo más adelante nadie le cede un lugar al señor con bastón. Observo que un adolescente fuma. Escucho las risitas estúpidas de una chica no mayor de 20 años que le coquetea al chofer. Siento el zangoloteo del camión. ¿Alguien más verá que algo no anda bien? No, qué va. No se inmutan...
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Un otoño más
Se lee un otoño más, pero en realidad fue un regalo. He aprendido muchísimo y en tan sólo unos meses. Esa determinación no me la conocía, estuvo bien conocerla ahora porque me siento mucho más segura. Sé y reconozco que hay que chambearle en muchos aspectos más, sin embargo, las cosas hay que tomarlas con calma y poco a poco.
Sí, las cosas pasan por algo y las personas se cruzan en tu vida en momentos determinados, me consta.
La vida nos da trancazos; pero nunca son tan fuertes como para no levantarnos. ¡Voy por un otoño más!
¿Sabes?, es una bonita época para nacer: es otoño, es noviembre, es 13 y estás conmigo. También las lunas son bonitas, aunque amo más el viento de este mes porque es diferente... ¿no lo crees?
Sí, las cosas pasan por algo y las personas se cruzan en tu vida en momentos determinados, me consta.
La vida nos da trancazos; pero nunca son tan fuertes como para no levantarnos. ¡Voy por un otoño más!
¿Sabes?, es una bonita época para nacer: es otoño, es noviembre, es 13 y estás conmigo. También las lunas son bonitas, aunque amo más el viento de este mes porque es diferente... ¿no lo crees?
lunes, 5 de noviembre de 2012
La pequeña Olivia
No sé en qué momento algo me dijo: voltea, mira los detalles (mi terrible costumbre de mirar detenidamente a la gente). Efectivamente, mis ojos se posaron en aquella chica recargada en un poste bajo la lluvia, llorando. Claro, lloraba y eso se notaba en su piel blanca y su nariz roja.
Impulsada por algo le pregunté si necesitaba algo o le podía ayudar. Ella respondió que no, "es una tontería"; ¿de verdad?, insistí; de verdad, chaparrita. ¿Chaparrita? Curiosa palabra cuando se notaba que era mucho más joven que yo y mucho más baja de estatura.
-Es que es una tontería...-soltó mientras se limpiaba las lágrimas y contenía un sollozo.
-No creo que sea una tontería si te tiene así -le dije.
- Es que sí lo es, ¿quién sufre por un novio? -dijo más para sí misma que para mí.
-Todos. Todos hemos sufrido por amor, yo sufrí hace algunos años. Quien te diga que no ha sufrido nunca por amor, te está mintiendo -me miró a los ojos fijamente y sonrió.
-Es que mi novio ya no me habla... -volvió a bajar la mirada- y no sé por qué, de pronto, pasó.
-Tranquila, creo que todas valemos demasiado para depender de si nos llama un chico o no, ¿no crees?
-Pues... es que se alejó de mí, le llamé, se enojó y desde hace cinco días no me responde el teléfono -soltó algunas lágrimas, las limpió y me miró de nuevo, se notaba más tranquila-, dime, ¿cómo saliste de esa relación, la de hace algunos años, qué hiciste?
-Hice muchas tonterías. Tardé en reconstruirme y sufrí mucho; pero siempre se sale, ¿sabes? Y si tienes ganas de llorar, llora; si deseas gritar, grita; si quieres maldecirlo, hazlo; enojate, vive tu duelo. -me sonrió.
-¿Cómo te llamas?
- Yuriko.
-¡Qué bonito nombre!
- Gracias. ¿Y tú?
- Olivia.
- Tengo una amiga que se llama así -miré al cielo.
-Debe ser muy afortunada por tener tu amistad. -Sonrió y enseñó sus dientecillos.
-No lo sé, lo supongo. Tú también debes tener amigos aunque a veces no los vemos por estar enamorados, también me ha pasado -y reímos.- Te ves muy linda sonriendo, que no decaiga ese ánimo.
- Es que... ha sido una tras otra: me corrieron de mi casa, dejé de estudiar, dejé muchas cosas por él y él ahora me deja... ¡se aburrió de mí!
-No creo, tal vez lo que él te podía dar ya pasó.
-Oye... ya llegó mi cuñado, debo irme. ¿Me das tu número?- dudé un poco y al final accedí.
-Cuídate y ánimo.
-Muchas gracias -me abrazó y me dijo al oído- me salvaste de una crisis emocional, gracias, de verdad.
Y ahora sólo pienso que quizá salve una vida como dice Medina y me recordó a mí hace poco más de cinco años...
Impulsada por algo le pregunté si necesitaba algo o le podía ayudar. Ella respondió que no, "es una tontería"; ¿de verdad?, insistí; de verdad, chaparrita. ¿Chaparrita? Curiosa palabra cuando se notaba que era mucho más joven que yo y mucho más baja de estatura.
-Es que es una tontería...-soltó mientras se limpiaba las lágrimas y contenía un sollozo.
-No creo que sea una tontería si te tiene así -le dije.
- Es que sí lo es, ¿quién sufre por un novio? -dijo más para sí misma que para mí.
-Todos. Todos hemos sufrido por amor, yo sufrí hace algunos años. Quien te diga que no ha sufrido nunca por amor, te está mintiendo -me miró a los ojos fijamente y sonrió.
-Es que mi novio ya no me habla... -volvió a bajar la mirada- y no sé por qué, de pronto, pasó.
-Tranquila, creo que todas valemos demasiado para depender de si nos llama un chico o no, ¿no crees?
-Pues... es que se alejó de mí, le llamé, se enojó y desde hace cinco días no me responde el teléfono -soltó algunas lágrimas, las limpió y me miró de nuevo, se notaba más tranquila-, dime, ¿cómo saliste de esa relación, la de hace algunos años, qué hiciste?
-Hice muchas tonterías. Tardé en reconstruirme y sufrí mucho; pero siempre se sale, ¿sabes? Y si tienes ganas de llorar, llora; si deseas gritar, grita; si quieres maldecirlo, hazlo; enojate, vive tu duelo. -me sonrió.
-¿Cómo te llamas?
- Yuriko.
-¡Qué bonito nombre!
- Gracias. ¿Y tú?
- Olivia.
- Tengo una amiga que se llama así -miré al cielo.
-Debe ser muy afortunada por tener tu amistad. -Sonrió y enseñó sus dientecillos.
-No lo sé, lo supongo. Tú también debes tener amigos aunque a veces no los vemos por estar enamorados, también me ha pasado -y reímos.- Te ves muy linda sonriendo, que no decaiga ese ánimo.
- Es que... ha sido una tras otra: me corrieron de mi casa, dejé de estudiar, dejé muchas cosas por él y él ahora me deja... ¡se aburrió de mí!
-No creo, tal vez lo que él te podía dar ya pasó.
-Oye... ya llegó mi cuñado, debo irme. ¿Me das tu número?- dudé un poco y al final accedí.
-Cuídate y ánimo.
-Muchas gracias -me abrazó y me dijo al oído- me salvaste de una crisis emocional, gracias, de verdad.
Y ahora sólo pienso que quizá salve una vida como dice Medina y me recordó a mí hace poco más de cinco años...
jueves, 1 de noviembre de 2012
Diálogo IV
-Mañana voy a salir.
-¿Con un chico?
- Sí, así es.
- ¿Es guapo?
- No lo sé... sólo me gusta.
- Oye... ¿y ese chico te pretende?
- ¡Ay, cómo crees, mamá! Yo lo pretendo a él
- Eres una cabrona...
-¿Con un chico?
- Sí, así es.
- ¿Es guapo?
- No lo sé... sólo me gusta.
- Oye... ¿y ese chico te pretende?
- ¡Ay, cómo crees, mamá! Yo lo pretendo a él
- Eres una cabrona...
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